Reparto de fresas de Huelva en la Puerta del Sol, Madrid
Fresas y cítricos se encarecen más de un 15 % en un año y los huevos suben un 13,4 %
Las bayas frescas lideran las subidas con un 17,2 %, mientras melones, sandías y frutas tropicales se abaratan cerca de un 15 %
La inflación ha vuelto a ganar terreno en España, pero no todos los productos de la cesta de la compra se están comportando de la misma manera. Mientras algunos alimentos cuestan hoy más de un 15 % que hace apenas un año, otros se han abaratado en una proporción prácticamente idéntica.
Los últimos datos del Índice de Precios de Consumo (IPC) publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) muestran que las bayas frescas son uno de los alimentos que más se han encarecido entre julio de 2025 y julio de 2026. La categoría, que incluye fresas, fresones, frambuesas, arándanos, moras y grosellas, registra una subida interanual del 17,2 %. Muy cerca aparecen los cítricos. Naranjas, limones, limas, mandarinas y pomelos son ahora un 15,5 % más caros que hace un año.
Las subidas contrastan con la evolución general de los alimentos. Aunque el IPC escaló en julio hasta el 3,6 %, su nivel más elevado desde mayo de 2024, los alimentos y bebidas no alcohólicas moderaron su inflación hasta el 1,6 %, tres décimas menos que el mes anterior.
Otro de los productos básicos que más se ha encarecido es el huevo. Su precio ha aumentado un 13,4 % durante los últimos doce meses, muy por encima tanto de la inflación general como de la correspondiente al conjunto de los alimentos. También destaca el pescado fresco, refrigerado o congelado, que cuesta un 7,7 % más que en julio del año pasado. Los despojos comestibles, entre los que se encuentran hígados, riñones o mollejas, aumentan un 6,7 %, mientras que los preparados de marisco lo hacen un 5,9 %.
El comportamiento durante los primeros siete meses de 2026 resulta todavía más llamativo en algunas categorías. Las bayas frescas se han encarecido un 40,9 % desde enero, convirtiéndose con diferencia en uno de los alimentos con mayores incrementos acumulados. Por detrás aparecen las patatas, con una subida del 6,8 %; los cítricos frescos, con un 5,9 %; las frutas tropicales, con un 5,3 %, y el vino de uva, con un 5,1 %.
En el supermercado también se producen importantes movimientos en sentido contrario. La categoría denominada por el INE como «otras frutas frescas», en la que se incluyen melones, sandías, kiwis, uvas, granadas y caquis, cuesta actualmente un 15,4 % menos que hace un año. Las frutas tropicales, entre ellas aguacates, plátanos, bananas, piñas, mangos o papayas, registran igualmente una fuerte caída interanual, del 14,8 %.
A mayor distancia aparecen el café y las hortalizas y tubérculos congelados, ambos con descensos del 3,2 %; los cereales, con una bajada del 2,6 %; el azúcar, del 2,5 %, y las bebidas vegetales, del 2 %.
Si se observa únicamente lo ocurrido durante julio, el efecto de la temporada resulta todavía más visible. Melones, sandías y el resto de frutas incluidas en esta categoría se abarataron un 12,8 % en apenas un mes, mientras las frutas tropicales bajaron un 6 % y productos como tomates, calabacines, pepinos y berenjenas lo hicieron un 4,8 %. En sentido contrario, los cítricos encabezaron las subidas mensuales, con un incremento del 3 %.
Una nueva cesta para medir los precios
Los datos incorporan además los cambios introducidos por el INE este año en la medición de la inflación. Desde enero, el IPC utiliza la nueva base 2025, que ha modificado la clasificación de algunos productos y actualizado la cesta utilizada para seguir la evolución de los precios.
Entre las novedades se encuentra la incorporación específica de productos como los aguacates y los arándanos, además de refrescos de té o cerveza con limón. Otros artículos que habían perdido relevancia en el consumo de los hogares, como la corbata y el pañuelo, han abandonado la cesta.