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25 de abril de 2024

Un ejemplar del Warramaba Virgo

Un ejemplar del Warramaba VirgoEFE/Universidad de Melbourne/Michael Kearney

Naturaleza

El curioso caso del saltamontes que renunció al sexo y se reproduce solo por clonación

El insecto, conocido como Warramaba Virgo, solo tiene ejemplares femeninos y sus óvulos pueden convertirse en embriones sin la necesidad de ser fecundado por espermatozoides

Una especie australiana de saltamontes «renunció» al sexo hace unos 250.000 años y su evolución la llevó a acabar reproduciéndose solo mediante clonación.
Es la curiosa conclusión a la que ha llegado una investigación publicada el pasado viernes en la revista Science. El insecto en cuestión, cuyo ejemplares son siempre femeninos y que es conocido como Warramaba Virgo, habita en zonas áridas del sur de Australia y es una rara especie «partenogenética» debido a que sus óvulos pueden convertirse en embriones sin la necesidad de ser fecundado por espermatozoides, apunta el estudio.
La «renuncia» al sexo en las especies partenogenéticas –como el saltamontes Warramaba Virgo– se vincula al gran coste de energía durante el apareamiento y el riesgo a ser devorados por sus depredadores, apunta el biólogo Michael Kearney, el autor principal del estudio junto a su compañero Ary Hoffmann, ambos de la Universidad de Melbourne.
«La eliminación de los machos elimina estos riesgos», precisaron Kearney y Hoffman en el artículo, publicado por la Universidad de Melbourne y la revista The Conversation. Los autores de este estudio, que analizaron más de 1.500 marcadores moleculares, también apuntaron que el origen de las Warramaba Virgo se debe a un híbrido producido hace miles de años entre dos especies sexuales de saltamontes autóctonos, la Warramaba Whitei y la Warramaba Flavolineata.
«Sólo un apareamiento híbrido entre Whitei y Flavolineata fue el responsable de producir Virgo en primer lugar hace unos 250.000 años, una estimación que basamos en el número y la naturaleza de las mutaciones que se habían acumulado en la especie partenogenética», de acuerdo al estudio.

Mutaciones genéticas

Sin embargo, el sexo sirve para «recombinar» los genes, por lo que la ausencia del proceso sexual puede provocar una acumulación de malas mutaciones genéticas e impide que las especies partenogenéticas puedan adaptarse a un medio ambiente cambiante, así como a la presencia de nuevos parásitos.
La Warramaba Virgo, por ejemplo, carece de algunas ventajas de sus antecesoras como la tolerancia al calor y al frío, el número menor de huevos que ponen, el tamaño de sus huevos, el tiempo que tardan en madurar y la duración de su vida, recoge el estudio. Sin embargo, este saltamontes crece proporcionalmente más rápido que otras especies similares que se reproducen sexualmente, debido a que todo su población es hembra.
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