El presidente de Estados Unidos, Donald Trump
Trump elimina del presupuesto varias misiones de la NASA: «La prioridad es enviar un estadounidense a Marte»
El borrador de los presupuestos indica que estos ajustes son necesarios para alinear las metas de la NASA con la visión de la administración Trump, que pretende superar a China en la carrera por el regreso humano a la Luna
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha hecho público este viernes el primer borrador de los presupuestos del país, en los que se anuncian la eliminación de varias misiones de la NASA. Uno de los cambios más radicales propuestos consiste en eliminar gradualmente el uso del cohete SLS y la cápsula Orión, ambos diseñados para el programa lunar Artemisa.
Estas tecnologías, cuyo desarrollo ha sido lento y costoso, serían utilizadas por última vez en la misión Artemis 3 –la cual tiene como meta llevar astronautas a la Luna por primera vez desde 1972–, para luego ser reemplazadas por sistemas creados por empresas privadas como SpaceX, la compañía de Elon Musk.
Otra víctima de los recortes sería Gateway, la futura estación espacial lunar planeada por la NASA en colaboración con agencias internacionales. Este puesto orbital, que debía rodear la Luna, se descartaría completamente por falta de recursos económicos.
También está en duda una de las misiones científicas más esperadas: el regreso a la Tierra de muestras de suelo marciano, que podrían contener huellas de vida antigua en el planeta vecino. El proyecto, considerado una prioridad científica, podría no concretarse bajo las nuevas directrices presupuestarias.
El borrador de los presupuestos indica que estos ajustes son necesarios para alinear las metas de la NASA con la visión de la administración Trump, que pretende superar a China en la carrera por el regreso humano a la Luna y la conquista de Marte. Según ha explicado la NASA en un comunicado, «la prioridad de la administración de regresar a la Luna antes que China y enviar a un estadounidense a Marte».
En términos generales, el plan propone reducir cerca del 24 % del presupuesto de la agencia espacial, lo que afectaría de forma significativa sus áreas científicas, en especial aquellas centradas en la observación terrestre mediante satélites, fundamentales para el estudio del cambio climático.