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El cometa 3I/ATLAS a su paso detrás del SolCCOR-1/GOES-19/NOAA/Worachate BoonplodCCOR-1/GOES-19/NOAA/Worachate Boonplod

Ciencia

La ESA afina la trayectoria de 3I/ATLAS: esta sería el resto de su ruta por el sistema solar

La observación del cometa sirve como ensayo clave para futuras misiones de defensa planetaria y estudio de cuerpos interestelares

Desde que el cometa 3I/ATLAS , el tercer objeto interestelar conocido, fue descubierto el pasado 1 de julio, astrónomos de todo el mundo han trabajado para predecir su trayectoria. Esto, unido a las distintas teorías y bulos que han ido surgiendo en torno a la figura del cometa han provocado que el objeto celeste sea uno de los más interesantes para la comunidad científica. Sin ir más lejos, la Agencia Espacial Europea (ESA) habría mejorado la predicción de la ubicación del cometa gracias al uso innovador de los datos de observación de la sonda ExoMars Trace Gas Orbiter (TGO), que orbita alrededor de Marte.

Hasta el mes de septiembre, la trayectoria del cometa dependía exclusivamente de telescopios terrestres. Posteriormente, el telescopio ExoMars TGO de la ESA dirigió su mirada hacia el cometa interestelar desde su órbita alrededor de Marte. El cometa pasó relativamente cerca del planeta rojo, acercándose a unos 29 millones de kilómetros durante su punto más cercano.

Debido a que 3I/ATLAS atraviesa nuestro sistema solar a gran velocidad, alcanzando hasta 250.000 km/h, pronto desaparecerá en el espacio interestelar para no volver jamás. Por ello, la gran precisión de los distintos instrumentos ha posibilitado un estudio más detallado del cometa interestelar.

3I/ATLAS observado por la sonda de la ESAAgencia Espacial Europea (ESA)

Fue todo un reto utilizar los datos del orbitador de Marte para refinar la trayectoria de un cometa interestelar en el espacio. El instrumento CaSSIS fue diseñado para apuntar hacia la superficie marciana cercana y observarla con alta resolución. En esta ocasión, la cámara se dirigió al cielo sobre Marte para captar el pequeño y distante cometa 3I/ATLAS desplazándose sobre un fondo estrellado.

Una prueba para la defensa planetaria

Independientemente de la opinión de distintos expertos sobre un posible carácter tecnológico, 3I/ATLAS no representa ninguna amenaza para nuestro planeta, aunque sí es un valioso ejercicio para la defensa planetaria.

La ESA monitoriza de forma rutinaria asteroides y cometas cercanos a la Tierra, calculando sus órbitas para emitir alertas si fuera necesario. Como demuestra este «ensayo» con 3I/ATLAS, puede resultar útil triangular los datos terrestres con observaciones desde una segunda ubicación en el espacio. Además, una nave espacial puede encontrarse más cerca de un objeto, lo que añade aún más valor a la información.

Cuál es la trayectoria de 3I/ATLAS

Actualmente, el cometa está siendo observado con el explorador de las lunas heladas de Júpiter (Juice). Aunque esta sonda se encuentra más lejos de 3I/ATLAS que los orbitadores de Marte el mes pasado, está observando el cometa justo después de su perihelio –máximo acercamiento al Sol–, cuando se encuentra en un estado de mayor actividad. Sin embargo, los primeros datos de la misión Juice no llegarán hasta febrero de 2026.

Las misiones de la ESA a Marte y Júpiter observan el cometa 3I/ATLAS.Agencia Espacial Europea (ESA)

Ante esta situación, la ESA está preparando la misión Neomir para cubrir el punto ciego que el Sol crea en las observaciones de asteroides, ya que su intenso brillo eclipsa el tenue resplandor de un asteroide o cometa. Neomir se ubicará entre el Sol y la Tierra para detectar objetos cercanos a la Tierra que provengan de la dirección del Sol al menos tres semanas antes de un posible impacto contra la Tierra.

En resumidas cuentas, cometas helados como 3I/ATLAS ofrecen una conexión tangible y poco común con la galaxia. Visitar uno de ellos conectaría a la humanidad con el Universo a una escala mucho mayor. La ESA está preparando la misión Comet Interceptor, que permitirá obtener más información sobre un cometa; con suerte, podría tratarse de uno interestelar.

Mientras tanto, la mirada de toda la ciencia sigue puesta en el próximo 19 de diciembre. Este día, 3I/ATLAS alcanzará su punto más cercano con la Tierra, situándose a 270 millones de kilómetros. Por lo tanto, aunque no representa ninguna amenaza, si que supondrá una oportunidad de estudio única.