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Musgo Physcomitrium patensMaeng Chang Hyun und Maika Kobayashi

Ciencia

El musgo que resistió -200 °C y radiación cósmica durante nueve meses en el espacio: «Es asombroso»

En los últimos años las principales agencias han puesto en marcha distintos proyectos de cultivo espacial

Desde hace años, el cultivo de plantas en situaciones de ingravidez se ha convertido en uno de los objetivos prioritarios de las agencias espaciales de cara a la colonización de otros planetas. Sin ir más lejos, la NASA consiguió cultivar lechugas en la Estación Espacial Internacional (EEI), un avance clave de cara a dichas misiones espaciales. Sin embargo, tal como señaló un estudio publicado en Nature, estos alimentos experimentaron una disminución del 29 % al 31 % en el calcio y de un 25 % en el magnesio, mientras que otros niveles como el hierro o el potasio se modificarían.

Esto se debe principalmente a la microgravedad, la cuál altera la forma en la que las plantas absorben los minerales, lo que plantea desafíos para la seguridad alimentaria en el espacio. Asimismo, la microgravedad puede causar que se deformen, con raíces y tallos desordenados, y aumenta su propensión a la contaminación por patógenos como la Salmonella.

De igual manera, a finales de junio un cohete Falcon 9 de la empresa SpaceX despegó como parte de un vuelo experimental que pretendía llevar 150 semillas de cannabis al espacio –junto con otros organismos como algas y hongos–. Esta iniciativa, realizada por el Proyecto Martian Grow, tiene como objetivo el estudio de cómo esta planta puede sobrevivir –o no– en condiciones espaciales, con la microgravedad y la radiación cósmica como principales retos. A pesar de que el proyecto acabó fracasando por el fallo del sistema de paracaídas, la realidad es que el cultivo de plantas y alimentos en un entorno espacial continúa siendo una prioridad de cara a futuras misiones.

En este contexto, una nueva investigación liderada por el biólogo japonés Tomomichi Fujita, de la Universidad de Hokkaidō (Japón), demostró la capacidad del musgo Physcomitrium patens para sobrevivir en el espacio. En concreto, este musgo consiguió sobrevivir 283 días –unos nueve meses– en la parte exterior de la EEI. Tenemos que retroceder a marzo de 2022, cuando los astronautas fijaron cientos de ejemplares de este musgo. Después de casi 300 días, en enero de 2023 volvieron a la Tierra en la sonda SpaceX CRS-16 para su análisis en laboratorio, cuyos resultados se han conocido en los últimos días.

Musgo Physcomitrium patensMaeng Chang Hyun

El estudio, publicado en la revista iScience, plantea que comprender cómo ciertas plantas pueden resistir ambientes hostiles es esencial para desarrollar sistemas biológicos autosuficientes. El estudio se enfoca en diferentes tipos de esporofitos –estructuras que contienen esporas– evaluando su resistencia a la radiación cósmica, congelación, calor extremo y vacío, entre otros. De hecho, las esporas sobrevivieron a temperaturas de -196 °C durante más de una semana y a 55 °C durante un mes, lo que señala la gran resistencia de la cápsula protectora.

En palabras de Fujita «la mayoría de los organismos vivos, incluidos los seres humanos, no pueden sobrevivir ni siquiera brevemente en el vacío del espacio». Sin embargo, el ejemplo de este musgo da la gran evidencia «contundente de que la vida que ha evolucionado en la Tierra posee, a nivel celular, mecanismos intrínsecos para soportar las condiciones del espacio».

Los resultados de la investigación demostraron que las esporas de P. patens protegidas por el esporangio son notablemente más resistentes que los otros tejidos. Además, las esporas mostraron una tasa de resistencia del 86 % incluso después de nueve meses expuestas directamente al entorno espacial en el exterior EEI, lo que sugiere una potencial viabilidad durante varios años en esas condiciones. De hecho, un 11 % de ellas aún podía reproducirse.

«Es asombroso. Demuestra la resiliencia de la vida que se originó en la Tierra», concluyó el autor principal del estudio.