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El cometa 3I/ATLAS captado por el telescopio espacial TESS de la NASANASA/Daniel Muthukrishna, MIT

Ciencia

Así capturó una nave de la NASA a 3I/ATLAS despidiéndose de nuestro sistema solar

Al igual que la gran mayoría de naves de las distintas agencias, el Telescopio Espacial TESS logró captar al cometa, registrando su avance y su visible cola de polvo y gas

El Telescopio Espacial TESS, (Satélite de estudio de exoplanetas en tránsito) de la NASA se lanzó en 2018 para descubrir planetas pequeños que orbitan estrellas brillantes en todo el cielo nocturno. Al igual que su predecesor, el Telescopio Espacial Kepler, TESS identifica exoplanetas al observar caídas pequeñas en el brillo de una estrella causada por un planeta en órbita. Pero a diferencia de Kepler, que se centró en un solo parche de estrellas, TESS está realizando un estudio expansivo que abarca casi todo el cielo.

Durante su misión primaria de dos años, TESS monitoreó más de 200.000 estrellas preseleccionadas y detectó más de 1.900 candidatos a exoplanetas. En julio de 2020, TESS comenzó su primera misión extendida durante la cual continúa monitoreando nuestro vecindario estelar e identificando los planetas que residen en él.

TESS, que se encuentra actualmente en la órbita terrestre, habría servido a la agencia espacial para estudiar el objeto interestelar más llamativo de los últimos años: 3I/ATLAS. Al igual que la gran mayoría de naves de las distintas agencias, TESS logró capturar distintas imágenes del cometa, registrando su avance y su visible cola de polvo y gas.

Tal como se puede ver en la imagen captada entre el 15 y el 22 de enero, 3I/ATLAS aparece como un punto brillante entre un denso fondo de estrellas. De acuerdo con los datos recopilados por TESS, el cometa presenta una magnitud 100 veces más débil que los objetos visibles a simple vista, aunque sigue siendo detectable con telescopios. Gracias a esta información los astrónomos confían en poder estudiar la rotación y nivel de actividad del peculiar cometa, con el objetivo de tender a qué velocidad gira su núcleo.

Y es que desde que fuera captado por primera vez a principios del mes de julio, toda clase de teorías se han desatado debido a las anomalías detectadas por los expertos. De hecho, a pesar de que alcanzó su punto más cercano con la Tierra el pasado 19 de diciembre, el astrofísico de Harvard Avi Loeb reconoció que el cometa había «ignorado a la Tierra» tras meses coqueteando con su posible origen tecnológico.