Ilustración del telescopio espacial NEO Surveyor de la NASA
Ciencia
El 'cazador' de la NASA que podrá detectar asteroides invisibles y proteger la Tierra antes de que sea tarde
A pesar de las implicaciones que tiene, el telescopio no será lanzado hasta septiembre de 2027 como mínimo
Actualmente, existen más de 30.000 asteroides cercanos a nuestro planeta que transitan por el sistema solar interior, según informes de la Agencia Espacial Europea (ESA). En concreto, del millón de asteroides conocidos que hay en el sistema solar, solo esta pequeña fracción se clasifica como asteroides cercanos a la Tierra (NEOs). Aunque una parte de estas rocas espaciales se aproximan a la órbita terrestre, la mayoría no representa un peligro inminente, ya que a día de hoy más de 11.200 objetos de más de 140 metros son monitoreados por las distintas agencias.
Es aquí donde entran en juego los distintos telescopios y sondas destinadas al estudio de estas rocas espaciales. Entre los más destacados se encuentran el Pan-STARRS (Hawái), el Catalina Sky Survey (Arizona) y el sistema ATLAS. Asimismo, destaca el telescopio espacial NEOWISE (Near-Earth Object Wide-field Infrared Survey Explorer), el cual ha contribuido a detectar asteroides oscuros difíciles de ver en luz visible.
En cuanto a las sondas espaciales, la misión OSIRIS-REx de la NASA recolectó muestras del asteroide Bennu y las trajo a la Tierra, mientras que –en el ámbito de la defensa planetaria– la misión DART probó en 2022 la desviación de un asteroide al impactar deliberadamente contra Dimorphos, demostrando que es posible alterar su órbita.
Telescopio espacial NEO Surveyor de la NASA
Sin embargo, teniendo en cuenta que casi a diario se descubren nuevas amenazas potenciales, la NASA estaría a punto de mandar al espacio el detector de asteroides más completo hasta la fecha. El telescopio espacial NEO Surveyor se está diseñando con el objetivo de rastrear asteroides y cometas potencialmente peligrosos para la Tierra con una precisión nunca antes vista.
A diferencia del resto de telescopios, NEO Surveyor operará con luz infrarroja, detectando con mayor eficacia los distintos objetos espaciales. Una vez sea lanzada, el telescopio se colocará en el punto de Lagrange L1 –a un millón y medio de kilómetros del planeta–, una posición estratégica que le permitirá mantener una vista constante del espacio cercano a nuestro planeta y observar regiones difíciles de estudiar desde la superficie terrestre.
Su espejo principal de 50 centímetros y sus avanzados sensores infrarrojos medirán no solo la órbita de los objetos cercanos a la Tierra (NEOs), sino también su tamaño real y propiedades físicas, una información clave para evaluar el nivel de riesgo que representan.
Sin embargo, a pesar de las implicaciones que tiene, el telescopio no será lanzado hasta septiembre de 2027 como mínimo —con una ventana de lanzamiento que se extiende hasta mediados de 2028—.