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Cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial con la nave espacial Orión a bordo

Cohete del Sistema de Lanzamiento Espacial con la nave espacial Orión a bordoNASA

Ciencia

Así vivirán los astronautas que volverán a la Luna 50 años después: menú fijo, ejercicio y baño con puertas

Durante aproximadamente diez días, la nave recorrerá cerca de 1,1 millones de kilómetros. En ese tiempo, Orión se convertirá en el único hogar de los astronautas

El ser humano regresará a la Luna más de medio siglo después de la última misión tripulada, si se cumplen las previsiones fijadas para marzo de 2026. Lo hará a bordo de la nave Orión, dentro del programa Artemis, con una misión que llevará a cuatro astronautas a orbitar el satélite natural de la Tierra. La tripulación estará compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto al canadiense Jeremy Hansen, integrante de la Agencia Espacial Canadiense.

Durante aproximadamente diez días, la nave recorrerá cerca de 1,1 millones de kilómetros. En ese tiempo, Orión se convertirá en el único hogar de los astronautas. Su módulo de tripulación será el espacio donde vivirán y desarrollarán su trabajo diario, mientras que el módulo de servicio garantizará los recursos indispensables para la supervivencia, como agua potable y los suministros de nitrógeno y oxígeno necesarios para la respiración.

Artemis II marcará un hito relevante, ya que será la primera vez que astronautas viajen al espacio a bordo de Orión. Por ello, la misión tiene entre sus principales cometidos comprobar el funcionamiento real de los sistemas de soporte vital en condiciones de espacio profundo. La experiencia directa de los tripulantes permitirá recabar observaciones esenciales de cara a las futuras expediciones lunares previstas dentro del programa.

El espacio disponible en la cabina alcanza los 9,34 metros cúbicos, un volumen equiparable al de dos monovolúmenes. Tras el lanzamiento mediante el cohete SLS de la NASA, el comandante y el piloto, Wiseman y Glover, retirarán los reposapiés de sus asientos para ampliar la zona útil y facilitar los desplazamientos en microgravedad. En comparación con el módulo de mando del programa Apolo, que disponía de 5,95 metros cúbicos, Orión ofrece casi un 60 por ciento más de espacio habitable.

La nave espacial Orión, por dentro

La nave espacial Orión, por dentroNASA

La alimentación ha sido planificada con antelación por especialistas del Laboratorio de Sistemas de Alimentos Espaciales del Centro Espacial Johnson, en Houston. Aunque el menú no será tan variado como el de la Estación Espacial Internacional, los astronautas contarán con una selección cerrada adaptada a sus preferencias y necesidades nutricionales. La nave incorpora un dispensador de agua y un sistema de calentamiento para rehidratar y templar los alimentos, además de horarios específicos destinados a las comidas.

Cada miembro de la tripulación dedicará media hora diaria al ejercicio físico para reducir la pérdida de masa muscular y ósea asociada a la ingravidez. Para ello dispondrán de un volante de inercia, un dispositivo compacto instalado bajo la escotilla lateral. Este mecanismo, basado en cables, permite realizar ejercicios aeróbicos y de resistencia, funcionando como un yoyó que devuelve una carga proporcional al esfuerzo aplicado, con un límite cercano a los 180 kilos. A diferencia de la Estación Espacial Internacional, donde las máquinas de entrenamiento superan los 1.800 kilos y ocupan 24 metros cúbicos, el sistema de Orión pesa apenas 13,6 kilos y tiene un tamaño similar al de una maleta de cabina.

Mapa de la misión Artemis II

Mapa de la misión Artemis IINASA

En el apartado de higiene, la nave dispone de un espacio con puertas que garantizan privacidad, equipado con inodoro y compartimentos para los enseres personales. Los astronautas emplearán jabón líquido, agua y champú sin aclarado, ya que no es posible ducharse en el espacio. El sistema de gestión de residuos separa orina y heces, almacenando estas últimas para su eliminación tras el regreso, mientras que la orina se expulsa al exterior. Existen, además, soluciones de contingencia en caso de fallo.

La misión incluye también un botiquín con material de primeros auxilios y herramientas de diagnóstico, como estetoscopio y electrocardiograma, cuyos datos podrán enviarse a los médicos en tierra. Se han programado consultas médicas privadas periódicas, ocho horas diarias de descanso y medios de comunicación con el control de misión y sus familias. Con Artemis II, la NASA pretende validar el rendimiento integral de Orión en el espacio profundo y preparar el camino hacia futuras estancias en la superficie lunar, dentro de una estrategia de exploración sostenida.

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