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Estación Espacial Internacional orbitando la Tierra

Estación Espacial Internacional orbitando la TierraGetty Images / Darryl Fonseka

Ciencia

Europa mandará un microorganismo al espacio para estudiar si puede sostener la vida en futuras misiones

La iniciativa está liderada por el Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC) y la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)

Europa da un nuevo paso hacia la exploración humana del espacio con el proyecto Limnospira on ISS, un experimento que se desarrollará en la Estación Espacial Internacional (EEI) y que tiene como protagonista a un organismo microscópico pero de gran valor científico: el cianobacterio Limnospira indica, conocido popularmente como espirulina.

La iniciativa está liderada por el Instituto de Estudios Espaciales de Cataluña (IEEC) y la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), con la colaboración de Sener y del Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM, CSIC). Su objetivo es comprender cómo se comporta este microorganismo en condiciones de microgravedad y evaluar su posible integración en futuros sistemas bioregenerativos de soporte vital para astronautas.

Desde hace años, Limnospira indica forma parte de investigaciones impulsadas por la Agencia Espacial Europea (ESA) en el marco del proyecto MELiSSA (Micro Ecological Life Support System Alternative). Este programa pretende desarrollar un sistema capaz de generar oxígeno, producir agua y aportar alimentos a las tripulaciones espaciales de forma sostenible, reduciendo la dependencia de recursos enviados desde la Tierra.

El sistema se basa en un modelo circular en el que los residuos generados por los astronautas se transforman en recursos reutilizables. Superar este desafío científico y tecnológico resulta clave para el futuro de las misiones de larga duración, como las destinadas a la exploración de la Luna o de Marte.

El interés por este cianobacterio se debe a sus tres funciones principales: captar dióxido de carbono, producir oxígeno y generar biomasa comestible.

Aunque en la Tierra se cultiva de forma extendida, todavía se desconoce cómo responde en microgravedad. En órbita cambian factores como el movimiento de los fluidos o la forma en que las células perciben la luz. Por ello, el experimento analizará si el microorganismo crece con normalidad o si su desarrollo se modifica en estas condiciones.

Para llevar a cabo la investigación se utilizará un equipamiento específico denominado Limnospira on ISS Boxes, una evolución del sistema FixBox empleado anteriormente en experimentos biológicos en la ISS. Cada unidad incluye cinco cassettes de cultivo miniaturizados, cámaras transparentes y herméticas donde se desarrollarán las células.

Estos dispositivos incorporan sensores fotónicos, iluminación LED individual y sistemas electrónicos de monitorización que registrarán datos e imágenes del crecimiento del cultivo. Antes del lanzamiento, los investigadores prepararán las muestras mediante subcultivos hasta alcanzar la concentración celular adecuada.

Una vez en la estación espacial, un astronauta instalará los equipos en el módulo Kubik, que actuará como incubadora. Durante unas dos semanas las células crecerán en microgravedad a 36 °C con ciclos de iluminación y seguimiento constante.

Posteriormente, las muestras se conservarán en frío hasta su regreso a la Tierra, donde serán analizadas y comparadas con cultivos de control. El proyecto forma parte del programa PRODEX de la ESA y cuenta con financiación de la Agencia Espacial Española. Sus resultados podrían contribuir al diseño de sistemas de soporte vital autosuficientes para futuras misiones espaciales.

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