Fotograma del vídeo de uno de los regatistas de la bahía de Palma
Ni regreso ni invasión: qué significa ver un tiburón blanco hoy en el Mediterráneo
En los últimos meses se han podido observar varios avistamientos de este inmenso animal
En las últimas semanas, un inmenso tiburón blanco fue localizado en las aguas del Mediterráneo. En concreto, se estaba disputando el 55º Trofeo SAR Princesa Sofía Mallorca 2026 –cita que tuvo lugar entre el 27 de marzo y 4 de abril–, cuando el imponente animal fue grabado por un participante de la regata.
Lo sucedido en aguas baleares llegaba tan solo mes y medio después de que investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC), documentaran un nuevo registro confirmado de tiburón blanco (Carcharodon carcharias) en aguas del Mediterráneo español.
El hallazgo, publicado recientemente en la revista científica Acta Ichthyologica et Piscatoria, aporta nuevos datos sobre la distribución de esta especie emblemática y catalogada como vulnerable en el Mediterráneo occidental.
«El origen de este trabajo está en la documentación de una captura accidental que conocimos gracias a la estrecha colaboración que mantenemos desde hace años con el sector pesquero», explica José Carlos Báez, investigador del IEO-CSIC y primer autor del estudio. «Sin esa cooperación, este tipo de registros excepcionales sería imposible de conocer y contextualizar científicamente».
A pesar de los recientes avistamientos, desde las distintas organizaciones mantienen la cautela: «Con los datos disponibles no es posible afirmar que la población mediterránea de tiburón blanco esté recuperándose. Este nuevo registro podría reflejar una mejora en los sistemas de seguimiento y comunicación, más que un aumento real del tamaño poblacional».
El hecho de que el ejemplar documentado sea juvenil resulta especialmente relevante desde el punto de vista científico. «La presencia de individuos jóvenes aporta información clave sobre la estructura demográfica de la especie, especialmente en el caso de poblaciones catalogadas como vulnerables», apunta el investigador. No obstante, el estudio insiste en que aún es pronto para determinar si existen áreas de cría asociadas a las aguas españolas, una cuestión que requiere programas de seguimiento específicos a largo plazo.
Los investigadores recuerdan además que, a lo largo de más de 160 años de registros en aguas españolas, los incidentes documentados con personas han sido excepcionalmente escasos, lo que confirma que esta especie no representa un riesgo relevante para la población en nuestras costas.
Estos últimos hallazgos en aguas españolas, más que una 'vuelta' masiva de la especie, pone de manifiesto cómo desde hace más de 160 años los acercamientos de esta especie ha sido persistente, siendo la zona entre Malta, Túnez y Sicilia un área clave. De hecho, la presencia del tiburón blanco en España sigue siendo excepcional, al tratarse de una especie rara y en peligro de extinción.
Más allá de su carácter emblemático, el tiburón blanco desempeña un papel fundamental en el funcionamiento de los ecosistemas marinos. «Los grandes depredadores marinos cumplen una función clave en el equilibrio del océano. Como especies altamente migratorias, conectan diferentes regiones y contribuyen al buen estado del medio marino», concluye Báez.