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Imagen de archivo de una excavación arqueológica

Imagen de archivo de una excavación arqueológicaGetty Images / Don Bayley

Ciencia

Un niño se encontró en Francia una reliquia de hace 450.000 años: «Le intrigó y se dio cuenta de que estaba tallada»

En concreto, el yacimiento está situado en la meseta de Saurine-Beauregard (Toulouse), una pequeña colina de cima aplanada y posición elevada

En el año 2022, Alexandre –de tan solo 11 años– y su abuelo Jean se encontraban paseando por las tierras que pertenecían a su familia desde hacía varias generaciones en Ayguesvives, al sur de la ciudad de Toulouse (Francia), cuando hallaron un registro arqueológico sin precedentes. En concreto, el yacimiento está situado en la meseta de Saurine-Beauregard, una pequeña colina de cima aplanada y posición elevada.

«Fue al final de la pandemia de la covid y Alexandre, que tenía poco más de 8 años por aquel entonces, paseaba con su abuelo cuando vio una piedrecita. Le intrigó y se dieron cuenta de que estaba tallada», cuenta su padre, Sébastien, en declaraciones recogidas por el diario francés Le Parisien.

Desde que era bien pequeño, Alexandre ha sido un gran apasionado de la historia, concretamente de la Primera Guerra Mundial y las conquistas de Napoleón Bonaparte, motivo por el que este hallazgo supuso una auténtica motivación para el pequeño.

Tras encontrar este primer resto, Alexandre y su familia comenzaron a realizar trabajos de excavación, desenterrando hasta nueve herramientas talladas. Estas piezas –conocidas como 'choppers'–, eran consideradas las herramientas de piedra más antiguas creadas por el ser humano, con más de dos millones de años de antigüedad. Eran fabricadas por los primeros homínidos (como el Homo habilis) golpeando un canto rodado para crear un borde cortante.

Imagen de archivo de una excavación arqueológica

Imagen de archivo de una excavación arqueológicaGetty Images / Ирина Мещерякова

En el caso del hallazgo en Francia, Alexandre acabó desenterrando nueve de estas nueve herramientas, que tenían entre 10 y 23 centímetros de longitud, con aproximadamente 450.000 años de antigüedad según las últimas dataciones de los expertos. De igual manera, entre las piezas sobresalía también un hacha pulida del Neolítico, datada en torno al 6.000 a.C.

Tal como señala el joven investigador, las reliquias se usarían para «cazar en la zona». En concreto, sirvieron como materia prima para herramientas prehistóricas. De igual manera, este paraje –flanqueado por el paso del arroyo de l'Amadou– era el lugar idóneo para un asentamiento humano.

«Tiene un gran valor histórico, pero además confirma que la región ha estado habitada desde hace mucho tiempo», señalaba el joven.

De igual manera, Alexandre –quien es miembro de la Sociedad de Estudios Históricos y del Patrimonio de Ayguesvives (SEHPA) junto a su abuelo– ha decidido donar estos hallazgos arqueológicos al ayuntamiento de Ayguesvives para que todos puedan verlos.

En líneas generales, la figura de Alexandre encarna a la perfección el valor de la curiosidad y la responsabilidad civil, demostrando que un gran descubrimiento histórico no entiende de edades.

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