Túnel artificial de la isla de Kastellorizo, en Grecia
Una recóndita cueva de Grecia revela una nueva especie que había pasado inadvertida para la ciencia
Este descubrimiento pone de relieve cómo incluso los hábitats pequeños y aparentemente comunes pueden albergar formas de vida únicas y hasta ahora desconocidas
La gran mayoría de animales que habitan la Tierra continúan siendo desconocidos. Se estima que a día de hoy existen entre 8,7 y 10 millones de especies en todo el mundo. Sin embargo, únicamente algo más de un millón han sido descritas científicamente, lo que significa que el 86 % de las especies existentes son totalmente desconocidas para los expertos. Sin embargo, una de ellas habría sido descubierta en Grecia.
Hay que ubicarse en la isla de Kastellorizo, situada en el extremo oriental del país heleno. En este lugar de aproximadamente nueve kilómetros cuadrados, investigadores griegos documentaron la existencia de una especie de grillo cavernícola hasta ahora desconocida que prospera dentro de una red de túneles artificiales.
La especie, denominada Dolichopoda balrogi –del género Dolichopoda–, fue descrita y publicada en la revista científica Journal of Orthoptera Research. Este descubrimiento pone de relieve cómo incluso los hábitats pequeños y aparentemente comunes pueden albergar formas de vida únicas y hasta ahora desconocidas.
La nueva especie pertenece al género de un grupo de grillos cavernícolas que habitan en ambientes oscuros y húmedos como cuevas, grietas y espacios subterráneos en el sur de Europa y el Mediterráneo oriental. Estos insectos son bien conocidos por los biólogos evolutivos, ya que sus poblaciones aisladas suelen evolucionar en especies distintas en islas o en sistemas de cuevas separados.
Grillo de la especie Dolichopoda balrogi descubierto en Grecia
Para encontrar al animal los investigadores exploraron un túnel artificial de 25 metros de profundidad que constituye la única cueva terrestre accesible de la isla. Para su sorpresa, encontraron una población de grillos cavernícolas con características del género Dolichopoda, propio de las cuevas. Posteriormente, un análisis morfológico y molecular detallado confirmó que los ejemplares representaban una especie nueva para la ciencia.
El nombre de la especie, balrogi, se inspiró en el Balrog, un legendario demonio de fuego de El Señor de los Anillos de J.R.R. Tolkien. En la historia de Tolkien, el Balrog es una criatura ancestral oculta en las profundidades de las montañas, que emerge de la oscuridad. Asimismo, el nombre también alude a las circunstancias del descubrimiento de la especie, que se halló exclusivamente en un túnel artificial situado en el Monte Vigla.
Afortunadamente, a diferencia de la temible criatura de Tolkien, el Dolichopoda balrogi es inofensivo, aunque está igualmente bien adaptado a la vida en la oscuridad.El descubrimiento de D. balrogi también demuestra que incluso las islas pequeñas pueden albergar especies endémicas únicas.
«Estos hallazgos nos recuerdan que los descubrimientos sobre la biodiversidad no se limitan a las remotas selvas tropicales ni a las profundidades oceánicas. Incluso los paisajes familiares y las estructuras creadas por el hombre pueden albergar especies que han pasado desapercibidas», señalan los investigadores.
A medida que continúan las investigaciones en todo el Mediterráneo, los investigadores señalan que las innumerables islas griegas, muchas de ellas aún poco exploradas desde el punto de vista biológico, probablemente alberguen muchos más tesoros de biodiversidad ocultos a la espera de ser descubiertos.