El planeta Marte
Ciencia
Un cirujano avisa de la operación que será inevitable en los viajes a Marte
El cirujano oftalmólogo Morgan Micheletti, del Berkeley Eye Center de Houston (EE.UU.), considera que la cirugía ocular en el espacio terminará siendo necesaria a medida que aumenten los viajes tripulados a la Luna y Marte y las estancias fuera de la Tierra sean más prolongadas. En el 44.º Congreso de la Sociedad Europea de Cirujanos de Cataratas y Cirugía Refractiva (ESCRS), explicó que será esencial garantizar que las lentes intraoculares y el resto del material quirúrgico puedan transportarse, almacenarse y protegerse adecuadamente.
«Creo que alguien necesitará cirugía de cataratas en Marte durante mi vida. Un tránsito de Marte puede durar casi un año, y regresar a la Tierra por una catarata que limita la visión, una lesión u otro problema ocular quirúrgico puede no ser realista. En última instancia, el tratamiento deberá realizarse donde se encuentre el paciente», afirmó Micheletti.
Para estudiar cómo responden estos materiales al entorno espacial, Micheletti impulsó el proyecto JAMES, que envió 135 lentes intraoculares sin empaquetar a la Estación Espacial Internacional. Las lentes se situaron durante unos seis meses en tres posiciones exteriores con distinta exposición al oxígeno atómico y a la radiación ultravioleta solar. En paralelo, otras 45 lentes permanecieron en la Tierra como controles.
El análisis, realizado sobre 61 lentes espaciales y 20 controles, mostró que 42 de las 61 expuestas no presentaban hallazgos relevantes. Entre las restantes se observaron grietas y rugosidad superficial en ocho lentes acrílicas colocadas en la posición con mayor exposición al oxígeno atómico, decoloración amarillenta en cinco lentes y una apariencia semejante a empedrado o plástico de burbujas en seis lentes ajustables. En este último caso, el mecanismo sigue sin conocerse.
Los seis LAL de vuelo compartían una morfología de superficie no resuelta
Micheletti subrayó que se trata de un estudio exploratorio, con muestras pequeñas y desiguales, y que no permite comparar fabricantes ni modelos. Tampoco implica problemas de seguridad para la cirugía habitual de cataratas en la Tierra: «Los resultados sugieren que el material de la lente y la ubicación de la exposición pueden influir en los cambios observados. El embalaje, el blindaje y el almacenamiento no se compararon en este experimento y son las próximas estrategias de protección que debemos probar. El reto de ingeniería consistirá en proporcionar suficiente protección sin añadir masa innecesaria, ya que cada kilogramo enviado al espacio tiene un coste».
El siguiente objetivo del investigador es probar durante vuelos parabólicos un sistema de facoemulsificación, utilizado en la cirugía de cataratas. Si los resultados son satisfactorios, el trabajo podría avanzar hacia pruebas con microgravedad sostenida y, finalmente, un experimento quirúrgico en órbita.
«El proceso debe ser metódico: primero los materiales, luego el equipo, después el procedimiento y, finalmente, la cirugía. Mi objetivo a largo plazo es contribuir a que sea posible la primera cirugía ocular fuera de la Tierra», afirmó.
Según los investigadores, JAMES es el primer estudio experimental controlado que expone distintos materiales modernos de lentes intraoculares directamente al entorno exterior de la órbita terrestre baja y los recupera después para analizarlos en laboratorio. El secretario de la ESCRS, Joaquín Fernández, destacó que comprender el comportamiento de estos materiales será clave si los viajes espaciales se hacen más frecuentes y duraderos.