Marte
Ciencia
El último misterio de la NASA en Marte: hallan unas extrañas cavidades en las rocas
Tras los 14 años del rover Curiosity de la NASA en la superficie de Marte, el cuarto planeta del sistema solar sigue sorprendiéndonos. A inicios de septiembre, los dos espacios de trabajo examinados por el rover mostraron rasgos muy distintos de los observados hasta ahora. Entre ellos destacaron unas cavidades amplias y poco profundas, como la que aparece en la imagen superior, distribuidas por el lecho rocoso y cuya configuración ha despertado el interés del equipo científico.
La presencia de este tipo de huecos no resulta por sí misma infrecuente. Cuando determinados nódulos o guijarros más resistentes terminan desprendiéndose de la roca que los alojaba, pueden dejar tras de sí una cavidad. Sin embargo, las encontradas esta semana presentaban diferencias importantes respecto a las detectadas anteriormente. Eran considerablemente más anchas, tenían menor profundidad y, además, no aparecían acompañadas por objetos evidentes que permitieran identificar qué pudo ocupar esos espacios en el pasado.
Los instrumentos MAHLI y Mastcam del rover prestaron una atención especial a estas formaciones. Ambos obtuvieron mosaicos estereoscópicos y conjuntos de fotografías superpuestas que pueden emplearse para elaborar un modelo digital de elevación de su estructura. De este modo, las cavidades se han convertido en un nuevo enigma de interés para tratar de comprender los procesos que han afectado a esta sección concreta de las rocas presentes en la estratigrafía del Monte Sharp.
El rover Curiosity de la NASA capturó esta imagen en la superficie de Marte
Tampoco el lecho rocoso considerado «típico» resultó carente de interés. Mastcam tomó imágenes mientras ChemCam realizó barridos sobre complejos conjuntos de capas en los que podían apreciarse modificaciones de textura y estructura pese a existir únicamente pequeñas diferencias verticales entre ellas. Estas variaciones podrían constituir una evidencia de cambios en las condiciones de deposición que quedaron registrados muy próximos unos de otros.
En paralelo, ChemCam, MAHLI y APXS analizaron varias capas grises, rugosas y resistentes que se diferenciaban del lecho rocoso que las rodeaba. Esas características probablemente apuntan a una composición química distinta. ChemCam también examinó una de las rocas flotantes de tonalidad gris, similar al pequeño guijarro suelto visible en la imagen superior, que aparecen dispersas de forma variable por los distintos espacios de trabajo. El objetivo era avanzar en la comprensión del origen de estas piedras.
La exploración se extendió igualmente hacia elementos situados a mayor distancia. El cerro «Cordillera» siguió concentrando la atención del equipo y fue observado mediante un mosaico completo de Mastcam que abarca toda su cara visible. A estas imágenes se sumaron mosaicos RMI de ChemCam más específicos, orientados hacia determinados horizontes concretos de la formación.
También fueron estudiados los cerros «Tolhuaca» y «Potosí», situados más al sur en «Valle Grande». En esta zona, ChemCam buscó posibles indicios de estratificaciones cruzadas y examinó la mineralogía del material oscuro que recubre Potosí. El conjunto de estas observaciones permitió dedicar la semana tanto al análisis detallado del entorno inmediato como al estudio de formaciones más alejadas.