Monica Vitti fue musa de Michelangelo Antonioni
Cine
Muere a los 90 años Monica Vitti, la actriz italiana que inspiró a Antonioni
Italia llora la muerte de Monica Vitti, la gran musa, artística y personal, de Michelangelo Antonioni
La actriz italiana Monica Vitti, la gran musa artística y personal de Michelangelo Antonioni, ha muerto este miércoles en Roma a los 90 años. Italia llora la muerte de una de sus actrices más queridas y, quizá, la menos diva de sus divas.
La aventura, de 1960, fue la primera película de Monica Vitti a las órdenes de Antonioni
El político Walter Veltroni ha ejercido como portavoz de Roberto Russo, la pareja de Monica Vitti, para confirmar la noticia del fallecimiento de la actriz, que padecía una enfermedad degenerativa que la apartó de la vida pública en las dos últimas décadas.
Michelangelo Antonioni muestra, junto a Monica Vitti, el premio que recibió en el Festival de Cannes por La aventura
Michelangelo Antonioni, el prestigioso director italiano que encumbró a la actriz, cambió la vida y la trayectoria profesional de Monica Vitti. Fue él quien convirtió a una intérprete con una habilidad especial para destacar en la comedia all’italiana en una actriz más completa capaz de brillar en otros registros más dramáticos y profundos. La transformación cristaliza en la trilogía de la incomunicación que arranca con La aventura (1960), continúa con La noche (1961) y concluye con El eclipse (1962).
Monica Vitti protagonizó El desierto rojo, el primer filme en color de Antonioni
Dos años después, en 1964, Michelangelo Antonioni confía de nuevo en Monica Vitti, ya elevada para entonces a la categoría de musa, en El desierto rojo, el primer largometraje en color de Antonioni y con el que consigue el León de Oro del Festival de Cine de Venecia.
Michelangelo Antonioni cambió la vida de Monica Vitti, sí, pero también Monica Vitti cambió la vida de Antonioni. La amistad entre los dos y el sentimiento mutuo de admiración profesional derivó pronto en una relación sentimental que duraría ocho años.
Imagen del filme El cinturón de castidad
Sin Antonioni a su lado, en lo personal y en lo artístico, Monica Vitti regresa a la comedia. La ragazza con la pistola, de Mario Monicelli; El demonio de los celos, de Ettore Scola; El cinturón de castidad y Amor mío, ayúdame, de su gran amigo Alberto Sordi, confirman lo que ya había demostrado antes: que la musa de Antonioni también deslumbra sin él. Los dos aún trabajarían juntos en la cinta para televisión El misterio de Oberwald, de 1980.
Los dos, Antonioni y Monica Vitti, ya habían dado para entonces lo mejor como creador y su musa. Ahora que ya no están ni uno ni otra, es a ese recuerdo y al de las comedias de Monica Vitti a los que se agarra hoy Italia para despedir a una de sus actrices más queridas.