'Transformers: el despertar de las bestias' se estrena este viernes 9 de junio en los cines
Crítica de cine
'Transformers: el despertar de las bestias': la saga que pudo ser y se quedó en un rompecabezas
Optimus Prime vuelve a liderar otra batalla para defender la Tierra
La saga de Transformers vuelve a la gran pantalla de la mano de Hasbro, la compañía de juguetes que colaboró para dar vida a la serie de animación Beast Wars en 1996 en la que Autobots y Maximal unían fuerzas contra el mal. Esta misma idea se ha querido llevar a las salas de cine bajo el nombre de Transformers: el despertar de las bestias, pero como diría el replicante Roy Batty en su icónico monólogo de Blade Runner, «he visto cosas que no creeríais...».
Muchos hemos crecido con la saga que enfrentaba a Optimus Prime, el líder de los Autobots, con los Decepticons. El inconfundible Michael Bay fue el precursor de una historia que prometía, pero se fue torciendo a nivel argumentativo y no por la historia de los alienígenas, sino por los humanos. Se iban turnando los protagonistas y no se daba ninguna explicación cinematográfica.
Vistazo del diseño de Transformers y la era de la extinción
En cambio, el diseño de los robots llamaba cada vez más la atención. La evolución fue in crescendo y el pico llegó con la entrega del Último caballero y esos tintes japoneses. Además de la inmensa espada medieval y Grimlock, el T-Rex. Sus hermanas anteriores no eran menos, la nanotecnología de La era de la extinción presentaba un nuevo modelo de Transformers y un futuro hilo argumental que llamaba la atención del público.
Todo iba viento en popa, pero la saga que prometía entrar en el olimpo de las grandes series se torció por culpa de no mantener un eje cronológico correcto y presentar películas que rompían el canon establecido por Bay. Tanto Bumblebee como El despertar de las bestias no cuadran con la primera cinta que se ambienta en 2005. Si Optimus y compañía caen desde el cielo en este año, ¿cómo puede ser que en 1987 esté ya Bee en la Tierra y en 1990 se alíen Autobots y Maximals?
Optimus Primal y Optimus Prime en una de las escenas de la película
Falta chapa y pintura al CGI y al guion
Transformers: el despertar de las bestias no es una mala película dentro de la saga. La alianza entre los Autobots y Maximals recuerda a esa serie de los 90 y su batalla contra los Terrorcons entretiene a lo largo de las dos horas y dieciséis minutos de duración. La banda sonora acompaña a la perfección a todas las escenas y el toque Indiana Jones le da un añadido.
Un factor que ha ayudado a esta epopeya y, sobre todo, a esta última entrega es el elenco de actores que ponen voz a los alienígenas. El inconfundible tono de Peter Cullen (Optimus Prime) ya es un clásico dentro del cine de Hollywood, al igual que Peter Dinklage (Scourge), Ron Perlman (Optimus Primal) y Colman Domingo (Unicron).
Nightbird, Scourge y Battletrap son los antagonistas de esta nueva entrega
Uno de los puntos débiles del largometraje es el CGI. Los planos de los robots con la naturaleza muchas veces cuestan de creer, principalmente por el tratamiento que le dan a la luz donde se aprecia cierta irrealidad. A medida que avanza la película, este talón de Aquiles va a más, da la sensación de que el presupuesto se ha destinado solo para el comienzo y al final tuvieron que salir del paso.
Otro punto que juega en contra de este largometraje es el hilo argumental. La historia es correcta, entretiene constantemente, pero el hilo de secuencias en algunas ocasiones llega a carecer de sentido. Saben la típica duda de ¿cómo los villanos saben dónde están los buenos? Pues en esta ocasión sucede y además, surgen nuevas incógnitas respecto a las películas anteriores... El clásico '¿por qué hacen esto ahora y las que están ambientadas en los 2000 no?'.
Transformers: El Despertar de las Bestias - Nuevo Tráiler Oficial
El 'poder del guion' muchas veces puede traer serios problemas y no dar ninguna explicación sobre los cambios en la historia y en las escenas hace que muchos espectadores pierdan la ilusión y el interés por un proyecto que apuntaba maneras y que ha acabado siendo un auténtico rompecabezas.
Transformers: el despertar de las bestias es una película más. Cumple los estándares mínimos del entretenimiento, pero se echa en falta ese discurso motivador tan característico de Optimus Prime y una batalla final digna de un apocalipsis. Por cierto, tiene una escena postcréditos que aparece tras los primeros letreros.