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Mercedes Milá fue la última invitada que se sentó en el Deluxe

Mercedes Milá fue la última invitada que se sentó en el DeluxeTelecinco

Sálvame Deluxe

'Sálvame' muere matando

Mercedes Milá cataloga el cierre del programa como «ideológico» y acaba revelando que la pretendió Bertín Osborne, al que se acusó de llevar doble vida

Sálvame se fue de Telecinco, esta vez para siempre. El Deluxe de la noche de este viernes fue el último. El fin de una forma de hacer televisión. El formato que colonizó durante catorce años la parrilla de Telecinco se fue matando. Con muchos de sus clásicos interrogadores vestidos de blanco, que es el color del luto en la India. Con una invitada que alegó razones ideológicas tras el cierre del programa. Con una presunta medio exclusiva que deba en mal lugar a Bertín Osborne. Hablando de cacas y de pedos, como en una clase de tercero de Primaria.

No faltó el típico «grandes momentos» de la historia del programa, ni tampoco muchas de las caras más habituales: Kiko Matamoros, María Patiño, las hijas de María Teresa Campos (Terelu Campos y Carmen Borrego), Marta López, Chelo García-Cortés y –no puede faltar el punto surrealista– Lydia Lozano en formato holograma, pero en diferido, soltando preguntas inoportunas. Pasadas las doce de la noche se sumó Kiko Hernández.

En la jerga deluxe, los invitados no acuden al programa, «se sientan». En la última noche «se sentó» Mercedes Milá, que ejerció de madrina del adiós. La expresentadora de Gran Hermano, que lleva unas semanas muy activa en la campaña alertando de la llegada de la «ultraderecha», ofreció una explicación política al cierre: «Creo que esto es un tema ideológico. No es ya que se acaba un programa… No, aquí hay que militar y por eso estoy esta noche aquí. Porque yo milito con la libertad, con la opinión, con la creatividad, con el espectáculo, con el trabajo bien hecho», espetó la catalana. Cabe recordar que Jorge Javier, su presentador más habitual, calificó Sálvame como un programa de «rojos y maricones».

El que no estuvo fue Jorge Javier Vázquez (JJ), el cabecilla del tinglado. Sigue de baja por razones médicas. No estuvo presente de forma física, pero sí de espíritu a través de varios vídeos históricos. En muchos de ellos lo vimos con Mercedes Milá, habitual invitada el programa a lo largo de estos años. Llovieron elogios para uno y otro. «Es que somos catalanes, somos mejores», llegó a firmar la famosa presentadora sobre ella y JJ, y no pareció decirlo en broma.

Contra Bertín

No hubo duda de que hablaba en serio cuando la Milá volvió a arremeter contra Bertín Osborne, al que lleva varios días zurrando (verbalmente hablando). «Debería haber aprendido en todos estos años cómo somos realmente las mujeres», acusó. Y también hablaba en serio cuando dijo que el galán y cantante madrileño le tiró los tejos en su día, no especificó cuántos años ha: «Conoció a Bertín Osborne cuando empezaba y entonces me pidió salir», reveló.

Fue la gran exclusiva de la noche, pero la única. La Patiño, que condujo el programa mano a mano con Terelu, adelantó que una mujer creyó estar saliendo con Bertín al mismo tiempo que éste estaba con Gabriela, a la que ha dejado embarazada. Al más puro estilo de la casa, no llegó a decir el nombre, que se revelará este sábado en Socialité. Solo se avanzó que «formó parte de Operación Triunfo».

Es inevitable hablar de cuchicheos si uno hace una crónica de Sálvame, como es el caso. Pero aquí paramos ya y le decimos adiós o, mejor aún, hasta nunca, a un programa que implantó un estilo de televisión bronco y gritón, al estilo del combate Sánchez-Feijóo de comienzos de semana.

Mensaje político

Antes de irse, Milá dejó un mensaje político: «Quiero decir a la gente que lea, que se informe, que vote por favor, que haga lo que sea por votar, que nos gustamos jugando la vida». No dijo a quién votar, pero se supone. Y deseó lo mejor a la productora del programa, La fábrica de la tele, y su gente: «Si no os han sabido entender aquí, uno. Os entenderán allí, otros». Muchos, ya se sabe, se van a Netflix.

En definitiva, Sálvame fue fiel a su estilo hasta el final, murió matando en una cadena que está enferma del mal de audiencia. Telecinco ha cedido el liderazgo a Antena 3, que lleva veinte meses liderando. Y seguirá haciéndolo, porque la distancia entre una y otra cadena va creciendo. La cadena de Fuencarral dijo ayer adiós a un modelo de televisión. Y es consciente de que la transición será dura.

De hecho, el Sálvame de tarde marcó en sus dos últimas semanas unos números muy superiores a los de su sustituto Así es la vida, que lleva tres semanas en liza: 1.132.000 espectadores y 13.3 % de cuota de pantalla frente a 772.883 televidentes y 9,1 % de share. Los números de Telecinco no son deluxe.

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