María Luisa Gutiérrez, productora de La infiltrada, durante su valiente discurso al recoger el Goya a la mejor película
Cine
Así es la productora de 'La infiltrada' y socia de Santiago Segura que retrató a Sánchez en los Goya
María Luisa Gutiérrez consiguió en poco más de tres minutos uno de los discursos más aplaudidos de la noche en redes sociales
Poco importaron los llamamientos sobre el derecho a la vivienda, Palestina o el cambio climático que hicieron los diferentes ganadores al recoger su Premio Goya. Tuvo que ser una hasta entonces desconocida la que consiguiese el silencio atronador en el patio de butacas con un discurso tan reivindicativo como cierto. Fue apenas unos minutos antes de que terminase la gala, celebrada en el Palacio de Congresos de Granada. Tamar Novas y Belén Rueda anunciaban que había un empate técnico entre El 47 y La infiltrada, por lo que ambas películas se veían obligadas a compartir el ansiado cabezón.
Mientras los responsables de la película catalana agradecieron el premio recibido, María Luisa Gutiérrez utilizó sus tres minutos de agradecimiento para poner los puntos sobre las íes a la industria cinematográfica y a Pedro Sánchez. Productora principal de La infiltrada, la película protagonizada por Carolina Yuste que narra la historia real una policía infiltrada durante años en ETA para lucha contra el terrorismo, quiso destaca, en primer lugar, el papel de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado porque «arriesgan su vida por el bien común y por defender la democracia».
Recordó, en plena polémica de los tuits de Karla Sofía Gascón la importancia de la libertad de expresión –«Aunque yo esté en las antípodas de lo que piensas, tú tienes el derecho a decir lo que piensas»– y homenajeó a las víctimas del terrorismo compartiendo el premio no solo con la Fundación Víctimas del Terrorismo o Covite, sino con todos los que han sufrido las garras de la banda armada en general.
Especialmente, la familia de Gregorio Ordóñez, concejal de San Sebastián de cuyo asesinato se acaban de cumplir 30 años. Al mencionar la palabra terrorismo, la productora mandó un claro mensaje al presidente del Gobierno, que acudió sin Begoña Gómez. «La memoria histórica también está para la memoria reciente de este país».
No se olvidó tampoco de Mario, Luca, Marco y Ginebra, «mis hijos, que han tenido que sufrir mis ausencias», y de su amigo y socio Santiago Segura: «Nuestra empresa hace comedias familiares, que dan mucha taquilla, y gracias a ellas podemos hacer películas arriesgadas como esta. En una industria sana se necesitan los dos cines. Uno no puede vivir sin el otro», apostilló. De hecho, su carrera está estrechamente ligada a la director.
Su vinculación se remonta a 1999, cuando esta diplomada en Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid y Máster de Dirección General del IESE Business School entró a formar parte de las dos compañías de Segura: Amiguetes Entertainment y Amiguetes Enterprises. Desde entonces, se ha convertido en productora, directora de comunicación y agente de Santiago Segura, con quien también ha creado Bowfinger Internacional Pictures, la más taquillera de España. Durante todo este tiempo también ha compaginado este trabajo con su labor como presidenta de la Asociación Estatal de Cine (AECIN), además de ser miembro de la junta directiva de la Academia de Cine y profesora de distintas masterclass y talleres del ámbito cinematográfico.
Es la productora de las cuatro últimas entregas de la saga Torrente, así como del resto de producciones de las compañías que dirige y otras internacionales como Casi leyendas, Solo se vive una vez, No dormirás, Perdida, Las grietas de Jara o Animal. También, la artífice de la serie de películas Padre no hay más que uno, por la que incluso llegó a recoger el premio Comscore Courage Award por atreverse a estrenar la segunda entrega en plena pandemia. «El éxito de Padre 2 tuvo repercusión a nivel mundial, dando esperanza a la industria cinematográfica y demostrando que las audiencias querían volver a los cines. María Luisa apostó por estrenar cuando nadie lo veía posible», reconoció el director general Arturo Guillén.