David Cantero, en Herrera en COPE
Televisión
La confesión de David Cantero en 'Herrera en COPE': «Mi padre tenía otra familia con cuatro hijos»
El periodista repasó su trayectoria y relató su dura infancia
David Cantero, conocido presentador de Informativos Telecinco hasta hace unos meses, sorprendió recientemente al abrirse como nunca en una entrevista con Alberto Herrera. Durante su intervención el periodista narró una historia de vida marcada por el estigma.
Cantero nació en Madrid en 1961, fruto de una relación extramatrimonial entre su madre y un militar casado. Su llegada al mundo, como él mismo lo contó, estuvo rodeada de circunstancias difíciles: su madre trabajaba como prostituta y su padre, por temor a represalias legales por adulterio en la España franquista, se marchó a una misión militar en el Congo poco después de su nacimiento.
«Mi padre tenía otra familia con cuatro hijos. De pronto se enamoró de mi madre, tuvieron un desliz y allí que vine yo. Las cosas en aquellos años eran complicadas. Mi madre, en su casa, tuvo muchos problemas. No admitían que se hubiera quedado embarazada de un señor mayor que ella. Era una familia un poco cerrada en ese sentido», comentó ante el locutor de radio.
«Oficialmente, yo era un bastardo y mi madre era una prostituta. Mi padre, el pobre, era un militar bajo riesgo de ir a prisión por adulterio. Imagínate», explicó. A pesar de ese comienzo lleno de obstáculos, Cantero habló con gratitud de sus padres. Destacó el cariño de su madre y recordó la emoción de su padre, apasionado por la aviación que intentó mantener el vínculo desde la distancia. «Desde allí me mandó un vinilo. Era un mensaje con su voz, contándonos que nos quería muchísimo y nos echaba de menos. De vez en cuando llamaba por teléfono, pero no era frecuente».
A pesar de ello, el periodista recuerda con todo lujo de detalles el primer encuentro que tuvo con él: «Lo tengo bastante grabado, no todo el mundo puede decir eso. Recuerdo cuando regresó de África, fue muy emocionante. Recuerdo cuando le abracé, cómo olía, cómo eran sus manos, cómo me habló... Su voz era muy particular».
Por todo ello, su relación con África ha sido siempre muy especial: «Mi padre vivió allí casi seis años, recuerdo que me enviaba muchas postales, una casi todos los días. Era maravilloso recibir esas postales, de las cuales conservo la mayoría. Yo crecí idealizando África». Cuando creció, decidió viajar hasta allí para conocerlo: «Recuerdo la primera vez que pisé África, siendo joven. Estuve visitando zonas donde vivía mi padre. Son muchos países, muchas culturas diferentes»