Alfonso Guerra, durante su intervención en Espejo público
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Alfonso Guerra, en 'Espejo Público': «El PSOE está en manos de bandidos y macarras»
El vicepresidente del Gobierno en la época de Felipe González asegura que «hay que dar el paso» en la renovación interna del partido
Alfonso Guerra acudía a primera hora de la mañana a Espejo Público para hablar sobre la difícil situación política a la que se enfrenta nuestro país tras conocerse la trama de corrupción que implica a José Luis Ábalos, Santos Cerdán y Koldo García. El que fuera vicepresidente del Gobierno de Felipe González hasta 1991 asegura que Pedro Sánchez no es líder que se esperaba, que no puede estar al frente del cambio y propone, en cambio, a García Page como uno de los sustitutos con mejores opciones para liderar el poder socialista.
Guerra señala que la militancia socialista «está conmocionada con todas estas noticias» y, aunque no cree que Sánchez esté implicado en las operaciones, sí tiene una gran responsabilidad política respecto a lo sucedido dentro de su partido. «Es la responsabilidad de haber entregado el partido en las manos a unos bandidos y macarras, una banda que parecen Los Soprano y eso ha sido la dirección del partido», reconoce enfadado.
«Dos secretarios de organización consecutivos en Ferraz salpicados. ¿Hay cuerpo socialista que lo aguante?», le comentaba a continuación Susanna Griso. Guerra ha sido contundente al respecto y reconocía que cada votante tenía que tomar una decisión.
«Proteger a Sánchez o proteger al PSOE, pero ambas cosas no son compatibles. Si tiran por proteger a Sánchez saben que está perjudicando al PSOE. Si la decisión es proteger al PSOE, está perjudicando a Sánchez, es decir, que todo lo que se inicia con los resultados del 23 de julio ha sido una fórmula completamente equivocada», explicaba.
«Ahora estamos viendo para qué ha servido eso, para ver en manos de quién. Los militantes están conmocionados y tienen derecho a decir que esto no puede seguir así, que es preciso volver al partido que conocíamos de siempre», apuntaba. «La dirección actual ha llevado al partido a una posición que no es la posición del Partido Socialista ni en la historia en el presente reciente». Un punto de inflexión que podría aventurar en el horizonte un relevo y el fin de Sánchez al frente del partido, ya que, en su opinión, el PSOE ha acogido la ideología de Podemos. «Así no puede seguir el partido».
Sobre quién podría suceder a Pedro Sánchez, aseguró que «cuando hay un cambio profundo siempre aparece un líder». «Cuando se produzca va a salir quién tiene la autoridad y ese será el líder», afirmó. A su juicio, él no puede ser el candidato en ninguna de las salidas posibles (moción de confianza, dimisión o elecciones). Apuntó como única solución a Emiliano García Page por ser alguien «con méritos propios». «Hay que dar el paso», sentenció, sobre la renovación interna necesaria del partido.