Fundado en 1910
Anthony Hopkins interpretando a Hannibal Lecter en El silencio de los corderos (1991)

Anthony Hopkins interpretando a Hannibal Lecter en El silencio de los corderos (1991)

Historias de película

Los actores que ganaron el Oscar con menos minutos en pantalla

Un actor principal y ocho secundarios que demostraron que, a veces, lo bueno, si breve, se merece un Oscar

No siempre salir más minutos en pantalla significa cosechar más éxito y estos actores que recibieron el Oscar lo demuestran

Anthony Hopkins, 16 minutos en El silencio de los corderos (1991)

Anthony Hopkins en El silencio de los corderos (1991)

Anthony Hopkins en El silencio de los corderos (1991)

Es el caso más paradigmático, pues con apenas seis escenas de una intensidad poderosa se hizo con el Oscar al Mejor Actor en 1991, el protagonista que por un papel más breve se ha hecho con el premio en esta categoría. Y es que el magnetismo y la fuerza de su ya aterrador -y algo encantador- Hannibal Lecter llenan completamente la pantalla.

Beatrice Straight, 5 minutos y 40 segundos en Network, un mundo implacable (1976)

Beatrice Straight en Network, un mundo implacable (1976)

Beatrice Straight en Network, un mundo implacable (1976)

Esta actriz, para muchos aún desconocida, dejó sin habla a todo Hollywood con su papel de Louise Schumacher en este drama implacable sobre los entresijos y las miserias del mundo de la televisión. Su Oscar a la Mejor Actriz Secundaria de 1976 es el más «breve» de la historia del cine.

Judi Dench, 8 minutos en Shakespeare in love (1998)

Judi Dench en Shakespeare in love (1998)

Judi Dench en Shakespeare in love (1998)

Con su Isabel I de Inglaterra hizo una de las mejores reinas de la historia del cine y no es para menos, pues su papel de reparto en el drama romántico de Shakespeare in love puso en boca de todos a aquella sofisticada actriz británica de 64 años que acabaría siendo M en la última etapa de James Bond.

Anthony Quinn, 8 minutos en El loco del pelo rojo (1956)

Este biopic de Vincente Minnelli sobre Vincent Van Gogh es sobrecogedor no sólo por la inolvidable interpretación de Kirk Douglas dando vida al pintor holandés, sino por el apasionado trabajo que hace Quinn metiéndose en la piel de Paul Gauguin. Ocho minutos de duelo interpretativo entre ambos actores que son puro fuego.

Gloria Grahame, 9 minutos y 32 segundos en Cautivos del mal (1952)

Gloria Grahame en Cautivos del mal (1952)

Gloria Grahame en Cautivos del mal (1952)

Aunque hizo buenos protagonistas, fue la eterna secundaria, una de ésas que elevaban a otro nivel cada película en que intervenía. Y es que su Rosemary de Cautivos del mal, atrapada entre los personajes de Dick Powell y Kirk Douglas, que interpretan a su marido y a un productor de cine, respectivamente, es breve, pero glorioso.

Jack Palance, 12 minutos y 24 segundos en Cowboys de ciudad (1991)

Jack Palance en Cowboys de ciudad (1991)

Jack Palance en Cowboys de ciudad (1991)

Esta buddy movie narrada en clave de wéstern protagonizado por el genial Billy Crystal no habría sido lo mismo sin Jack Palance, actor siempre tildado de malo que se metió al público en el bolsillo con este maravilloso secundario. Sus flexiones con un brazo tras recoger el Oscar a sus 72 años es uno de los momentos cumbre de la historia de los premios.

David Niven: 15 minutos 38 segundos en Mesas separadas (1958)

David Niven en Mesas separadas (1958)

David Niven en Mesas separadas (1958)

Fue un premio casi a toda una carrera impecable llena de títulos a cuál mejor. Y eso que apenas tenía 48 años cuando interpretó al mayor inglés Angus Pollock de atribulada y secreta vida personal estrujándonos el alma cuando, al fin, se quita la máscara tras las que vive. Las escenas que comparte de Deborah Kerr alcanzan un patetismo que todavía duelen.

Anne Hathaway: 15 minutos en Los Miserables (2012)

Anne Hathaway en Los miserables (2012)

Anne Hathaway en Los miserables (2012)

El mundo empezó a tomarse en serio a la actriz americana después de su desgarradora Fantine en el incomprendido musical de Tom Hopper. Su conmovedora interpretación de I dreamed a dream con la cámara pegada a su afeado rostro sigue haciéndonos llorar, tanto que su papel fue, de lejos, lo más aplaudido del filme.

Penélope Cruz: 15 minutos en Vicky Cristina Barcelona (2008)

Penélope Cruz en Vicky Cristina Barcelona (2008)

Penélope Cruz en Vicky Cristina Barcelona (2008)

Es lo mejor de una de la (seguramente) peor película de Woody Allen. Y es que su María Elena, artística, histriónica, excesiva y divertidísima, llenaron la pantalla y encandilaron al mundo entero. Fue uno de esos Oscars «cantados» que estaba clarísimo en todas las quinielas. Una más de las grandes actrices que ha dado el cine del genio neoyorkino.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas