Imanol Arias y María Barranco fueron los invitados por Pablo Motos a El Hormiguero
Imanol Arias explica por qué un atracador echó a correr cuando le vio la cara, en 'El Hormiguero'
Hablan de la fidelidad, de la lealtad en la pareja
Los actores Imanol Arias y María Barranco fueron los invitados por Pablo Motos a El Hormiguero. Estrenan en Madrid la comedia Mejor no Decirlo que apareció en los escenarios por primera vez hace un año en Buenos Aires y que encandiló -según cuenta Imanol- a más de 80.000 argentinos.
«Es una pareja -explica el actor- que demuestra que se puede hablar de todo sin discutir ni matarse». La noche se ha desarrollado explicando situaciones de pareja. Motos les pregunta: ¿es mejor saberlo todo, no tener secretos? María Barranco lo tiene claro: «Es mejor no saberlo. He aprendido con los años a morderme la lengua. Es mejor el misterio». Imanol Arias no puede ser más sincero: «Me han pillado en todos los secretos».
Hablan de la fidelidad, de la lealtad en la pareja. María Barranco se sincera: «Todo me parece bien… hace tanto tiempo que no tengo pareja… que todo me viene bien». Imanol desarrolla su situación ideal: «No compartir habitación, ni baño, ni… casa. Solo a ratitos».
La mejor anécdota de la noche en El Hormiguero la contó Imanol Arias: «Me han atracado dos veces. Una en Buenos Aires. Se acerca un chaval muy tocado». No lleva una pistola en el bolsillo, aunque lo simula. Y le digo: «Ves, esas cámaras te han grabado. Pégame, te van a matar». El chaval retrocediendo decía: «'dame, dame lo que tengas' y… se largó». Y la otra vez fue en un cajero de la Gran Vía de Madrid. «¡Me sujeta un tipo por detrás con una navaja y cuando me giro dice …! Coño, el Lute ¡y echó a correr!». Hay que recordar que Imanol Arias interpretó al famoso Eleuterio Sánchez, El Lute, que se hizo famoso al ser condenado por atraco y asesinato, en la película El Lute: camina o revienta, dirigida por Vicente Aranda.
El actor quiso captar la atención de todo el público explicando lo que le ocurrió una noche en La Pampa ante la pregunta si recordaba alguna situación extraterrestre en su vida: «Cogimos el coche, un Torino, para ir a preparar una escena de la película que se rodaba al día siguiente. Al volver a la base donde vivíamos, se me fue el coche a una zanja y, de repente, aparecieron como 18 luces grandes. Me puse a caminar hacia ellas… Era una situación extraña. Me desperté a las 7:30 de la mañana, vestido en mi cama y el coche en la puerta sin un rasguño».
El plató de El Hormiguero comenzó a sentir emoción, pero Imanol explicó el final: «Las luces eran de un camión enorme cuyo conductor y compañeros iban a cazar un animal de noche. Nos vieron, nos recogieron, limpiaron el coche de arriba a abajo y nos llevaron a nuestra vivienda». No hubo ovni, decepción.