El actor norteamericano Clint Eastwood, junto al rey Juan Carlos en su visita a la ciudad Carmel-by-the-sea
Cine
El Rey Juan Carlos revela el consejo que le dio Clint Eastwood para mantenerse joven
El monarca y el cineasta coincidieron en un evento de Carmel-by-the-sea, donde el último era alcalde
«Espero, durante mi vida, tener una jubilación tranquila, renovar la relación armoniosa con mi hijo y, sobre todo, regresar a España, a mi hogar», expresa el monarca en su libro de memorias y del que el semanario Le Point ha adelantado varios extractos antes de su publicación en Francia el próximo 5 de noviembre. Con vistas a que Planeta lo edite y publique a principios de diciembre, Reconciliación. Memorias promete ser el evento literario del año.
Y añade: «Dudé en escribir este libro, pero poco a poco me di cuenta de que los hijos y nietos de mis amigos no tenían la menor idea de Franco ni de la transición democrática que le siguió. Y, sin embargo, ¡los años setenta no han pasado tanto!». De esta forma, el monarca traza la mecánica precisa de cómo se gestó la democracia española, de cómo superó el 23-F o cómo vive con añoranza española desde Abu Dabi, al mismo tiempo que da pequeñas pinceladas más personales sobre su vida.
Uno de los puntos que más ha llamado la atención es que, a sus 87 años, el padre de Felipe VI se rige por un consejo que le dio Clint Eastwood para mantenerse lo más ágil posible. «Cada mañana, dejo al viejo fuera». Mi secreto es mantenerme ocupado. Nunca dejo que el viejo entre en mi casa», confiesa.
«La 'dieta de Nurai' me ayudó a perder peso, y el entrenamiento físico diario me permitió mejorar mi movilidad. Pero sobre todo, decidí «no dejar entrar al viejo» a instalarse, como dice precisamente Clint Eastwood cuando le preguntan sobre su secreto para seguir tan activo», escribe el monarca, que tuvo la suerte de conocer al cineasta en un viaje a Estados Unidos.
Coincidieron en 1987 en un encuentro que unió el cine, la política y la diplomacia. El encuentro tuvo lugar en la localidad costera de Carmel-by-the-Sea, en California, de la cual Eastwood era entonces alcalde. Durante aquel otoño, el monarca español realizaba una visita oficial a Estados Unidos con el objetivo de fortalecer los lazos históricos y culturales entre ambos países.
Entre los actos programados figuraba una parada en la misión de Carmel, un enclave con una fuerte herencia española. Allí, Eastwood recibió al rey como máxima autoridad local, en una ceremonia cargada de simbolismo que subrayaba la huella de España en la historia californiana.
Monarca y actor, en su distendido encuentro en 1987
El intercambio entre ambos fue breve, pero significativo. De un lado, un monarca europeo que buscaba proyectar una imagen moderna y cercana; del otro, una leyenda de Hollywood que combinaba su fama cinematográfica con una sorprendente carrera política. La escena, capturada por la prensa de la época, reflejó un momento singular: la convergencia entre la realeza y la cultura popular norteamericana.
Además, el Rey Juan Carlos recuerda con especial cariño el encuentro no solo por conocer al laureado director, sino porque compartió con él un gesto significativo. «Estaba sentado a su lado cuando sonó mi teléfono, y él empezó a buscar el suyo. Nos dimos cuenta de que teníamos el mismo tono: la banda sonora de El bueno, el feo y el malo, el clásico de Sergio Leone que él protagonizó en 1966».