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La asistenta, en los cines desde el 1 de eneroDiamond Films

Crítica de cine

'La asistenta': un thriller a lo Hitchcock salpimentado de feminismo

Sydney Sweeney y Amanda Seyfried protagonizan esta entretenida película

Millie Calloway (Sydney Sweeney), es una joven sin recursos que busca desesperadamente un trabajo. Consigue un puesto de doméstica interna en un casoplón a las afueras de Nueva York. Sus jefes son el matrimonio Winchester, Nina (Amanda Seyfried) y Andrew (Brandon Sklenar), que tienen una niña, Cece, poco sociable.

En la mansión también vive un inquietante jardinero, Enzo (Michele Morrone), que parecer saber más de lo poco que dice. Millie se va dando cuenta de que Nina es una mujer emocionalmente desequilibrada, con cambios de humor injustificados y que le hace la vida imposible. Afortunadamente Andrew es consciente de la situación y trata de proteger, en la medida de lo posible, a la desdichada asistenta. Pero la situación en esa casa va a llegar demasiado lejos.

El guion de Rebecca Sonnenshine es una adaptación de la novela de Freida McFadden. Tras la cámara está Paul Feig, un todo terreno en Hollywood, que ha dirigido un montón de cintas con vocación comercial sin pretensiones, series, ha trabajado como actor, productor y se conoce al dedillo la industria, aunque no parece que vaya a pasar a la historia. Probablemente La asistenta sea uno de sus mejores logros.

Es difícil hacer una crítica de esta película pues el peligro de dejar caer un spoiler es grande, pero vamos a intentarlo. Además se trata de un film que, para el espectador que haya visto mucho cine de suspense, es fácil que imagine por dónde van a ir los tiros. Así que vaya por delante un consejo: si van a ver la película no se dediquen a conjeturar sobre lo que va a suceder. Acepten las cosas tal como se las vaya proponiendo el director y no hagan previsiones. Disfrutarán más.

Aunque el argumento no es especialmente original (ya quedan pocas historias originales en el cine), se sostiene gracias, fundamentalmente, a dos actrices muy solventes que dotan a la cinta de un cierto magnetismo. Desde el principio, la película se mueve en el juego entre las apariencias y la realidad, y los intérpretes saben moverse muy bien en esa ambigüedad. La película acumula giros de guion que desembocan en un canto trágico al empoderamiento femenino y la solidaridad entre mujeres frente al narcisismo varonil, siempre amenazante.

El resultado es una película entretenida para los amantes del género, bien vestida aunque con un cierto nivel de inverosimilitud. Están bien tejidas las tramas, aunque ofrece una imagen muy descarnada de las relaciones humanas y los problemas de salud mental.