Aquí no hay quien viva, una de las series de mayor éxito en España
Televisión
El episodio de 'Aquí no hay quien viva' que salvó a la serie cuando iba a ser cancelada
Los datos de audiencia en sus inicios en Antena 3 estaban por debajo de lo esperado
La serie Aquí no hay quien viva salvó varios obstáculos en su camino hacia el éxito en Antena 3. El más conocido, la competencia que representaba otra serie con la que protagonizó una de las batallas por la audiencia más recordadas de la historia de la televisión en España: Los Serrano. Pero, antes que con la serie de Telecinco protagonizada entre otros por Antonio Resines y Belén Rueda, Aquí no hay quien viva tuvo que luchar contra sí misma y con los datos de audiencia del comienzo.
La serie de los hermanos Alberto y Laura Caballero, que se estrenó en septiembre de 2003, no comenzó con buen pie en Antena 3 en una época donde las series se renovaban por capítulos y la línea de la cancelación la marcaba la audiencia de los cinco primeros episodios, según recordó Laura Caballero en El faro de la Ser.
Aquí no hay quien viva se movió en los dos millones y medio de espectadores en cada una de las dos primeras entregas y solo consiguió una leve mejoría con el tercero, que rozó los 2.800.000. Como esos datos estaban por debajo de lo esperado, la serie corría peligro.
Una semana después, con el cuarto episodio, la audiencia creció en un millón de personas (3.890.000) y continuó mejorando en las siguientes. A partir del quinto capítulo, cuando por primera vez superó la media de audiencia de la cadena –dato clave para su continuidad– la serie ya no bajaría de los cuatro millones de espectadores, y subiría en varias ocasiones por encima de los siete millones, hasta el final de la temporada.
«Justo en el quinto capítulo, cuando podía llegar la guillotina, dimos con la media de la cadena», reconoció Laura Caballero.
Aquí no hay quien viva contó finalmente con cinco temporadas, reemitidas después continuamente en televisión, que en realidad transcurrieron en un lapso de tres años, entre 2003 y 2006, con maratonianas jornadas de grabación para el equipo, como han reconocido varios protagonistas. «Te recogían a las 7:30 en casa y te devolvían a las 22:30», recordó Laura Pamplona este verano en Antena 3. Y todo mientras los guiones terminaban de escribirse, literalmente, sobre la marcha.