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Mark Hamill, Carrie Fisher, Harrison Ford en un fotograma de Star Wars

Cine

Por qué 'Star Wars' se dobló a un idioma que habla el 0,002 % de la población mundial

El navajo es una de las lenguas indígenas más habladas en Estados Unidos, pero también una de las que enfrenta mayores desafíos para mantenerse viva

«Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…» Así comienza una de las frases más famosas en la historia del cine. Star Wars no solo marcó a generaciones con sus sables de luz, la Fuerza y sus héroes inolvidables, sino que también se convirtió en un fenómeno cultural y económico sin precedentes. Desde su estreno en 1977, la saga ha recaudado miles de millones de dólares en taquilla y mercancía, transformándose en un verdadero imperio del entretenimiento que va desde películas y series hasta juguetes, videojuegos y parques temáticos.

Pero en 2013, esta historia galáctica dio un paso inesperado y profundamente humano: Star Wars: Episodio IV – Una nueva esperanza fue traducida al idioma navajo, también conocido como Diné Bizaad. Más allá del espectáculo, esta versión tenía un objetivo claro y poderoso: ayudar a preservar una lengua ancestral que forma parte esencial de la identidad del pueblo navajo.

El navajo es uno de los idiomas indígenas más hablados en Estados Unidos, con más de 150.000 hablantes, pero solo representa el 0,002 % de la población mundial.. Sin embargo, como muchas lenguas originarias, enfrenta un reto importante: cada vez menos jóvenes lo usan en su vida diaria, ya que el inglés domina en la escuela, los medios y la tecnología. Por eso, la idea de llevar una película tan popular este idioma fue vista como una oportunidad única para conectar tradición y modernidad.

La iniciativa fue impulsada por Manuelito Wheeler, director del Museo Navajo, quien llevó la propuesta a Lucasfilm. Para él, el proyecto no solo era entretenido, sino también educativo. En sus propias palabras, lo más bonito era que se estaba enseñando el idioma navajo a todos los que quisieran aprenderlo. Además, encontraba un toque de ironía y orgullo en el proceso: el mismo idioma que durante años fue limitado y marginado, fue clave en la Segunda Guerra Mundial cuando los famosos «code talkers» navajos lo usaron para crear mensajes cifrados que ayudaron al ejército estadounidense.

El impacto del doblaje fue más allá de la pantalla. Dentro de la Nación Navajo, que se extiende principalmente por Arizona, Nuevo México y Utah, muchas escuelas comenzaron a usar la película como una herramienta divertida para enseñar el idioma. Ver a Luke Skywalker, la Princesa Leia o Darth Vader hablar en navajo despertó curiosidad y emoción entre los estudiantes, demostrando que su lengua también puede vivir en mundos futuristas y no solo en contextos tradicionales.

El sable láser de Darth Vader en Star Wars: El imperio contraataca (1980)

Una de las curiosidades más interesantes del proyecto fue el trabajo de los traductores. El universo de Star Wars está lleno de tecnología, naves espaciales y conceptos que no existían en el mundo tradicional navajo, así que fue necesario crear nuevas palabras y expresiones. Este proceso no solo enriqueció el idioma, sino que lo hizo más flexible y preparado para hablar del mundo moderno.

Además, este doblaje marcó un precedente histórico: fue la primera gran película de Hollywood traducida a una lengua indígena de América. Esto abrió la puerta para que otras comunidades pensaran en el cine y los medios como aliados en la preservación cultural.

Al final, la versión navajo de Star Wars demuestra que incluso una historia de galaxias lejanas puede tener un impacto muy real en la Tierra. Y no está sola: otras películas como Buscando a Nemo también han sido traducidas.