John Wayne, en Centauros del desierto
Cine
El secreto mejor guardado bajo el sombrero de John Wayne: usó peluca en estas películas
Wayne «es corto, fuerte y directo», mientras que su nombre «no sonaba lo suficientemente americano»
El actor y director estadounidense Marion Robert Morrison, conocido como John Wayne, comenzó su carrera en la industria del cine en el año 1920, y realizó su primera aparición como protagonista en el wéstern La gran jornada (1930).
Wayne destacó por ser uno de los personajes más conocidos del cine wéstern, con unos valores tradicionales y unas ideas conservadoras y patrióticas. También fue un fumador compulsivo –hasta seis paquetes de tabaco al día–, y consumía en gran abundancia alcohol y comida.
Todas sus películas mostraban a un Wayne rudo, serio y distante, de pocas palabras; sin embargo, en la vida real era amable, cercano y, quizás, algo presumido. Tras 1948, utilizaba peluca en todas sus películas e incluso se sometió a cirugía para eliminar las patas de gallo en 1969. Además, a medida que envejecía y su estatura parecía disminuir, comenzó a usar alzas para aparentar ser más alto.
Resulta ciertamente irónico que Scott Eyman, en su libro John Wayne: The Life and Legend, lo describiera como un actor «inquieto, melancólico y atribulado, obsesionado con estar a la altura del personaje en el que se había convertido». Asimismo, aseguró que era un hombre «atormentado por tres matrimonios fallidos y una mala relación con sus hijos, obligado a ocultar su sensibilidad y sus inclinaciones artísticas».
El personaje de Wayne distaba tanto de la realidad que el propio actor llegó a decir: «Soy Duke Morrison y nunca fui ni seré una personalidad cinematográfica como John Wayne. Lo conozco demasiado bien». Wayne se refería a sí mismo con el apodo de su infancia: «Me llamaban Duke por un perro, un Airedale terrier muy bueno de la perrera Baldwin».
A raíz de esto, el actor explicó el origen del nombre que más tarde sería reconocido por todos: «Republic Pictures me dio crédito en una de mis primeras películas y me llamaron Michael Burn. En otra, me llamaron Duke Morrison. Luego decidieron que Duke Morrison no tenía suficiente prestigio», contó Wayne. «Mi verdadero nombre, Marion Michael Morrison, no sonaba lo suficientemente americano para ellos. Así que se les ocurrió John Wayne. Yo no tenía nada que decir al respecto, pero creo que es un gran nombre», agregó, puntualizando que «es corto, fuerte y directo. Aunque tardé mucho en acostumbrarme; aún no lo reconozco cuando alguien me llama John».
John Wayne en El último pistolero
John Wayne siempre ha despertado gran curiosidad. En 1939 se estrenó uno de sus grandes filmes, La diligencia, donde, por primera vez y aprovechando las enormes manos del actor, se realizó un pequeño ajuste en el rifle para que pudiera girarlo como si fuera un revólver en una de las escenas más impactantes. Finalmente, Wayne falleció en 1979 a causa de un cáncer, enfermedad que también padecerá el último personaje que interpretará en El último pistolero: un viejo pistolero enfermo, que, sin embargo, morirá de un disparo por la espalda, ya que nadie era capaz de matarlo de frente.