Jesús Cintora conectó en directo con la reportera del programa en una calle anegada por el agua
Televisión
Critican a Cintora por poner en riesgo la vida de una reportera en una conexión en directo desde Grazalema
«Muy mal ejemplo desde una televisión pública», apuntaban usuarios en redes sociales
La emisión de una conexión en directo con una reportera durante un episodio de fuertes inundaciones ha colocado al programa de Jesús Cintora, Malas Lenguas, en el centro de la polémica y ha reavivado un debate recurrente en el periodismo televisivo: hasta qué punto la inmediatez justifica asumir riesgos innecesarios.
Durante la cobertura del temporal que afectó a varias zonas de Andalucía, el programa optó por mostrar a una periodista informando desde una calle anegada, con el agua alcanzándole las piernas, en Grazalema, uno de los pueblos más castigados por las lluvias. La escena, más allá de su impacto visual, despertó críticas por lo que muchos consideran una decisión editorial imprudente y prescindible desde el punto de vista informativo. «El agua directamente nos lleva, es un río», proclamaba la periodista mientras vivía en primera persona el temporal de la borrasca Leonardo.
Uno de los principales reproches apunta a la contradicción entre el mensaje que se traslada a la ciudadanía en situaciones de emergencia —evitar desplazamientos y zonas inundadas— y la imagen que se proyecta cuando un medio coloca a una reportera en ese mismo entorno para un directo. La información que se ofrecía podría haberse transmitido con igual eficacia sin exponer a la profesional a un riesgo evidente.
«Esto no es periodismo, es hacer el idiota e ir contra todas las recomendaciones de lo que no se debe hacer en estos casos. Muy mal ejemplo desde una televisión pública», escribía un usuario en redes sociales. «Lo he visto, y he pensado lo mismo, eso no es periodismo ni televisión y muy mal por #MalasLenguas», le contestaba otro.
«Lo que las autoridades te dicen que no hagas jamás. En pleno cauce de agua, calle abajo. Si la fuerza del agua la tira al suelo y hay alcantarilla abierta cercana, se termina todo», apuntaba un tercero, mientras reconocía que era un «pésimo ejemplo» de RTVE y Malas Lenguas. «Lamentable e innecesario».
Un édico urgenciólogo que también se hacía eco de la polémica en redes sentenció que «con ese chubasquero hasta tercio inferior de las piernas aumenta la superficie de contacto contra la fuerza del agua aumentando la probabilidad de ser arrastrada. Tremenda imprudencia en directo».