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Fotograma de The loneliest man in town

Fotograma de The loneliest man in town

Cine

La película sobre una leyenda del jazz que ha arrasado en el Festival de Berlín

Un filme que une ficción y verdad tan emotivo como crepuscular

Casi al final del concurso, el 76º Festival Internacional de Cine de Berlín encuentra el filme que lo recordará en la historia: The Loneliest Man in Town de la italiana Tizza Covi y el austríaco Rainer Frimmel, sobre un hombre que se despide de la vida y entra en sus sueños.

Un filme que une ficción y verdad en la figura de una verdadera leyenda del jazz austríaco, Alois Koch, guitarrista, cantante y compositor de blues, que interpreta una versión de sí mismo que debe abandonar su casa natal, que está por ser demolida, y entrar en el sueño de su vida que era el de morirse al borde del Mississippi, cuna de la música que más ama y a la que ha dedicado toda su carrera.

Todo se mezcla en este filme emotivo y crepuscular, desde el título que describe al personaje en la ficción, el hombre más solitario de la ciudad, hasta el de la canción epónima compuesta por Koch con el nombre apenas cambiado de Alan Cook.

Encerrado en su casa natal, único habitante de un edificio que está por ser demolido en Viena en nombre de la modernización, con la única compañía de sus discos de vinyl, sus libros, las fotos de sus músicos admirados y el recuerdo del único amor de su vida, Cook primero resiste al desalojo y luego decide cumplir el sueño de su vida, visitar la cuna del blues en Estados Unidos y tal vez morir allí mismo, arrullado por las aguas del Mississippi.

Covi y Frimmel forman una pareja de cineastas cuyos filmes han frecuentado Cannes y Locarno, pero esta es la primera vez que entran en el principal concurso de un festival importante como Berlín, aunque su última película, Vera, fuera candidata al Oscar por Austria en 2024.

Alois Koch o Al Cook, como se presenta indistintamente en el filme, se pone al frente de un elenco de actores no profesionales (él mismo ha intervenido anteriormente solo como artista invitado en dos telefilms) que nadie sabe a ciencia cierta si interpretan personajes reales de su vida o son producto de la imaginación de los cineastas, tal es la confusión que estos han sabido dar a su película, que la hacen original y al mismo tiempo inolvidable.

Alois Koch en The Loneliest Man in Town

Alois Koch en The Loneliest Man in Town

Es casi injusto unir a este emotivo filme con el otro aspirante a los Osos de Oro y de plata de la novena jornada, Soumsoum, la nuit des astres del chadiano Mahamat-Saleh Haroun, modesta propuesta sobre una joven dotada con poderes clarividentes y adivinatorios que la ponen al margen de la comunidad, y que tiene como principal mérito dar a conocer a un público internacional el impresionante paisaje del desierto de Ennedi, con sus pinturas rupestres que la protagonista y la cámara acarician.

Para salvar el día cabe mencionar el delicioso The Only Living Pickpocket in New York, segundo largometraje como director del veterano actor de 77 películas, el norteamericano Noah Segan, historia de un carterista que roba una clave que mueve billones de dólares, y que permite asistir a un thriller muy bien contado con un admirable reparto de actores neoyorquinos, que van desde John Turturro a Steve Buscemi pasando por Giancarlo Esposito, presentado en la sección Special sin aspiración a premios, bienvenido regalo de la Berlinale.

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