Jaafar Jackson, en la piel de su tío Michael
Cine
Así fue la transformación del sobrino de Michael Jackson en el Rey del pop en la película sobre su vida
«Hubo muchos momentos en los que lloraba», confiesa Jaafar Jackson tras interpretar a su tío
Jaafar Jackson, el sobrino de Michael Jackson y que interpreta a su tío en Michael, la película sobre el rey del pop, reveló este sábado que mantuvo casi un año en secreto ante su propia familia que le habían ofrecido el papel, porque quería asegurarse antes de que pudiera estar realmente a la altura de este gran reto.
En una conferencia con fans y medios un día después del preestreno mundial del filme en Berlín, en el que le arroparon sus primos e hijos de Michael Jackson, Prince y Bigi, su padre, Jermaine Jackson, y sus tíos Jackie y Marlon, Jaafar admitió que tuvo que pensárselo mucho, porque nunca quiso ser actor.
Solo después de «muchos meses», estuvo convencido de que podía encarnar a Michael Jackson, pero mantuvo los pies en la tierra y comenzó a tomar clases de actuación para entender los pormenores de esta profesión.
Durante unos seis meses interpretó escenas de muchas otras películas, de muchos guiones e incluso de obras de teatro, hasta que él y su profesor empezaron a trabajar en ciertas escenas del guion que el productor de la cinta, Graham King, les enviaba.
El actor, de 29 años, hijo también de la colombiana Alejandra Genevieve Oaziaza, recuerda la «conexión» que sintió con el filme y con su tío cuando leyó por primera vez el guion de John Logan. «Hubo muchos momentos en los que lloraba», confesó.
Después empezó a trabajar con otros actores en un proceso largo hasta que llegó la prueba de cámara pasados unos dos años. Siguieron las pruebas de maquillaje y peluquería con Bill Corso y Karla Farmer, respectivamente.
La transformación
Nunca olvidará el momento en el que se vio por primera vez a sí mismo ya completamente transformado en Michael Jackson. «Fue emocional, fue espiritual y no dejaba de pensar en él (...)», relató.
Jaafar recuerda que salió de maquillaje, fue a su tráiler y se miró en el espejo durante unos cinco minutos antes de ir al plató. Llevaba una de las icónicas chaquetas de Michael Jackson, los pantalones, los mocasines... Había llegado el momento de subirse al escenario, ya convertido en su tío.
El director de Michael, Antoine Fuqua, reveló que el primer día del rodaje se grabó «una de las actuaciones más difíciles» y con un Jaafar que nunca antes había actuado. Repitieron una y otra vez la escena. Los pies de Jaafar sangraban y ya no podía sentir sus dedos, indicó el cineasta.
Pero fue el momento en el que él y King se dieron cuenta de que habían acertado al elegir a Jaafar para el papel y se abrazaron: «simplemente no podíamos creer lo que estábamos viendo», recordó por su parte el productor.
Michael Jackson
Aprender los movimientos y bailes de Michael Jackson con los coreógrafos Rich y Tone Talauega fue todo un reto, aunque Jaafar ya había estudiado de pequeño en detalle los pasos de su famoso tío, y con cuatro o cinco años intentó imitarlos cuando analizó en bucle la gira Dangerous.
También fue lo más difícil para Juliano Valdi, que hoy tiene 12 años y que interpreta en la película a Michael Jackson de pequeño. En su caso fue aprender los 'splits' de James Brown, la mayor inspiración del rey del pop, afirmó. «En ese momento no era flexible, así que todas las mañanas estiraba el tendón de la corva. Todavía me duele», recuerda con una sonrisa.
El duro entrenamiento
Los hermanos Talauega pasaron de seis a ocho horas diarias entrenando a Juliano y Jafaar, según dijeron, pero tenían claro que para ambos actores el «verdadero trabajo» empezaba al salir del estudio para seguir analizando a Michael Jackson: cómo se deslizaba, caminaba, se vestía y hablaba.
Según confesaron, a ambos jóvenes actores les ayudaron la experiencia y la buena relación con Nia Long, que interpreta a la madre de Michael Jackson, Katherine. «Soy una madre muy orgullosa», dijo la actriz bromeando.
Ella quiso asegurarse de que su papel «estuviera basado en el amor y la seguridad», porque cree que «el mayor desafío para Michael fue crecer delante del mundo».
«Sabía que, si me mantenía en el lugar de la máxima figura protectora y creaba ese espacio seguro, la interpretación, con suerte, conectaría con el público», afirmó.
El mayor deseo de Jaafar es que cuando los espectadores vean Michael en los cines a finales de abril, «sientan la esencia y la presencia» de su tío, y que «salgan cantando, bailando, inspirados» y «unidos» de la sala, ya que ese era el «motor, la fuerza impulsora» del rey del pop.