Ernesto Ekaizer abandona el plató de 'Malas Lenguas' señalando a Cintora por el reparto de intervenciones
«No es por vosotros, es por el presentador»: Ernesto Ekaizer planta a Cintora por no darle la palabra
Ernesto Ekaizer dejó el plató de 'Malas Lenguas' por el reparto de las intervenciones, acusando al presentador de «haberle ignorado»
El estreno del movimiento de 'Malas Lenguas' de Jesús Cintora a las noches en La 2 ha estado marcado por un enfrentamiento de uno de los colaboradores con el propio conductor del programa.
Ernesto Ekaizer, presente en la mesa desde el comienzo de la emisión, intervino por primera vez en los primeros minutos para abordar el boicot de unos radicales antifascistas a un mitin de Vox en Granada. En esta ocasión, ya arrancó con un «qué quieres que te diga». Tendría que pasar media hora más, esta vez tratando el caso Kitchen, para que Cintora le volviera a dar paso, algo que ya le hizo a saber. «Yo no sé nada de esto, así que no me preguntes a mí. He escrito tres libros pero ha llegado tarde mi turno», le lanzaba con una risa irónica.
Y no fue hasta otra media hora después cuando la situación terminó de romperse. Continuaban con el mismo tema y, tras reproducir unos audios, la paciencia de Ekaizer se terminó. Después de que Cintora le preguntase por su opinión, el colaborador replicó visiblemente enfadado.
Ernesto Ekaizer durante su primera intervención
«No es por vosotros, es por el presentador»
«No me consta, no me acuerdo. Me has ignorado todo el programa, he escrito tres libros y no me consta. No sé decirte nada sobre esto, que quieres que te diga. Respóndete tú, has actuado como Teresa Palacios», lanzaba, en referencia a la presidenta del tribunal del caso Kitchen, quien tuvo que corregir las formas de la abogada del PSOE.
«Francamente debería irme, y creo que me voy a ir. Lo siento mucho. No es por vosotros cinco, es por el presentador», insistía antes de dejar el plató. A la vez que el colaborador le echaba en cara el reparto de las intervenciones y amenazaba con irse, Cintora parecía retarle con un «¿ah, sí?», para después desearle «buenas noches» cuando abandonaba el plató.