Hugo 24, la película protagonizada por Arón Piper y Marta Etura, se estrena en los cines este 15 de mayo
Crítica de cine
'Hugo 24', la película en la que Arón Piper tiene 24 horas para pagar el alquiler antes de ser desahuciado
Luc Knowles dirige esta interesante radiografía de la precariedad juvenil magníficamente interpretada por Arón Piper, Marco Cáceres y Marta Etura
Este filme dirigido por Luc Knowles y protagonizado por Arón Piper propone un recorrido por los barrios de Madrid –centrándose especialmente en el barrio céntrico de Tetuán– para contarnos la historia de Hugo, un joven de 23 años que aún no parece haber madurado. En la víspera de su vigesimocuarto cumpleaños se enfrenta a la realidad de la vida adulta. Se encuentra justo en el abismo del fracaso – una vida de delincuencia y desempleo– pero el destino le ofrece una oportunidad. La oportunidad de trabajar en una inmobiliaria, un trabajo que le permitiría ir más allá de los barrios obreros, los trapicheos y que le recuerda a su padre. Un padre ausente que forjó en Hugo un trauma de abandonó. Entre una madre presidiaria, una novia que se marcha y su dura situación económica, viéndose al borde del desahucio, deberá tomar las riendas de su vida y dar el paso definitivo a la adultez.
Desde los primeros instantes, el director nos sumerge en una realidad que no parece regirse por las mismas leyes que las de los ciudadanos 'corrientes'. Vemos cómo Hugo y su amigo (interpretado por Marco Cáceres) trapichean y roban para proteger lo poco que les queda de familia y conseguir algo de dinero. Sin embargo, al principio nada es evidente; como espectadores, no sabemos qué camino tomarán estos personajes que parecen condenados a repetir los errores de sus predecesores.
Poco a poco, el panorama se esclarece. Los personajes dejan de ser simples delincuentes para revelarse como seres emocional y moralmente complejos que buscan escapar de su condena social. El drama de la obra reside en esa trampa económica impuesta por problemas estructurales como el precio de la vivienda, la falta de formación y la precariedad laboral.
El ritmo de la película es deliberadamente ambiguo, marcado por la dualidad entre la urgencia del desahucio y la indolencia —fruto de la inmadurez— de Hugo. Si bien el protagonista sueña con salir de los barrios obreros, no parece estar del todo listo para abandonar su conformismo. Knowles acentúa esta tensión de manera sutil mediante planos rápidos y un efecto visual donde las paredes parecen estrecharse sobre el protagonista.
Fotograma de la película Hugo 24
En definitiva, es una obra notable que funciona como crítica social y recordatorio de la importancia de los vínculos afectivos. Destacan las magníficas interpretaciones de Arón Piper, Marco Cáceres y Marta Etura.