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José Luis Rodríguez Zapatero y Donald TrumpGTRES

Donald Trump a la caza de Zapatero y Julio Martínez, hundido: «Creí que se libraría por ser expresidente», en Horizonte

La mano de Donald Trump, presidente americano, ya se ha movido para señalar a Rodríguez Zapatero

El terremoto generado por la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero continúa monopolizando la información y, en Horizonte de Cuatro, Iker Jiménez y Carmen Porter han continuado desgranando esa actualidad con los periodistas de investigación, colaboradores del programa. En 24 horas se ha producido un cambio brusco en algunos medios «de la sincronizada», los que apoyaban la teoría del lowfare, y, tras leer los 88 folios del auto, han comenzado a analizar la situación con prudencia, seriedad y valorando la fuerza de los ya famosos 88 folios. Hasta Núñez Feijóo, presidente del PP, se lo ha recordado a Pedro Sánchez en el Congreso: «Ya no le cree ni la sincronizada».

Los personajes de esta escalofriante historia se van moviendo o incorporando al relato: Julio Martínez Martínez, mano derecha empresarial de Rodríguez Zapatero, cree: «Que me voy a comer todo esto yo solo», «cumplía órdenes». No le llama Zapatero desde diciembre, cuando le detuvieron, pero la lapidaria frase que marca su actuación es esta: «Pensaba que se libraría de esto por ser expresidente». Trabajaba en 39 sociedades para mover el dinero de su jefe. El «Koldo de Zapatero» mostraba una cara, en su comparecencia en el Senado, desencajada, al borde del llanto y, cuando con su movimiento de cabeza confirma que el dinero es para la familia Zapatero, Julio Martínez está ido, al borde del hundimiento psicológico.

José Luis Rodríguez Zapatero no viajó a Venezuela el martes. Actuó la UDEF antes. Alejandro Entrambasaguas, de El Debate, explicaba en Horizonte que «Zapatero no había salido en todo el día de su casa, que le había visitado su abogado y que se produjo un movimiento de entrada y salida de cajas durante el día, curioso. ¿Qué transportaban? ¿Documentación oficial?». Hay que recordar que el juez Calama no ordenó el registro del domicilio particular de Zapatero. José Luis Ábalos, desde la cárcel, protestaba: «Hay doble vara de medir».

La mano de Donald Trump, presidente americano, ya se ha movido para señalar a Rodríguez Zapatero. David Alandete, colaborador de Horizonte, desde EE.UU, lo explicaba: «La decisión administrativa y ejecutiva de entregar documentos depende de Donald Trump. La unidad que depende de Defensa de la Seguridad Nacional ha entregado volcados enteros a la UDEF. La Unidad de Delitos Fiscales del Tesoro de EE.UU. ha dado a la UDEF el rastro de transferencias a Plus Ultra a cuentas de Suiza. Zapatero es una vertiente de una gran trama de corrupción en Venezuela que se viene instruyendo desde 2019». Alandete ha confirmado otro dato importante: «El Pollo Carvajal, exjefe de la inteligencia militar de Maduro, ha ofrecido a la fiscalía información sobre Rodríguez Zapatero». El doctor Cabrera, médico forense y colaborador de Horizonte, comentaba: «Puedo decir que al Pollo Carbajal, cuando estuvo en España, se le practicó un estudio psicológico, pero no hubo nada para poder agarrarse a la no extradición, si no se hubiese quedado en España».

El doctor Cabrera, como experto forense, analiza a Zapatero y Sánchez: «En el aspecto psiquiátrico hay una diferencia grande entre Zapatero y Sánchez Zapatero salió a hablar delante de un seto, haciendo una locución urgente, porque Zapatero se siente profundamente inocente. No se cree lo que está pasando. Es un hombre que ha construido un universo mental propio y vive en él. Tiene un problema de contacto con la realidad. Pedro Sánchez no tiene ese problema, hace maldades y sabe que las hace; Zapatero, no. Cree que está tocado por Dios, un enviado».

Un socialista, Joaquín Leguina, expresidente de la Comunidad de Madrid, comentaba: «Me ha sorprendido. No sabía que estaba metido en el asunto del dinero. Leyendo el auto del juez instructor, me tiemblan las piernas. Lo mejor que puede hacer Sánchez para apoyar a Zapatero es irse. Convocar elecciones, perderlas y ya está. Un paso más en la democracia y… ¡Ya volveremos!».