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El periodista Jordi Évole, en una imagen de archivo

Jordi ÉvoleEuropa Press

Televisión

A Évole le escuece el gran éxito de Iker Jiménez: «No es normal que el señor que decía que venían los ovnis nos explique la corrupción»

«Se dicen cosas muy locas en ese programa (Horizonte) que al día siguiente están en los bares, en las calles…», tuvo el valor de decir el presentador de La Sexta en un festival de la izquierda con Intxaurrondo, Marta Flich, Marc Giró y Andrea Ropero

La localidad madrileña de Rivas-Vaciamadrid, feudo tradicional de Izquierda Unida (ahora comparte órgano de gobierno municipal con Equo y Más Madrid), ha celebrado este fin de semana (27 y 28 de junio) un festival no de música, como es habitual en muchos lugares en esta época del año, sino el Festival de las Ideas y la Cultura. Pero solo de unas ideas y de una cultura, las de izquierdas. Por allí, bajo el auspicio de elDiario.es, han desfilado estos días varios presentadores de televisión afines a Sánchez y a la izquierda para soltar sus soflamas. Como si no lo hicieran ya a diario en la televisión y las redes sociales.

No ha faltado Silvia Intxaurrondo, que ha hecho un alto en sus largas vacaciones de verano, toda vez que no presenta La Hora de La 1 desde el 12 de junio y en un mensaje en X ha explicado que está de vacaciones para avanzar en su próxima novela y que se encontraría con los espectadores «en el arranque de la nueva temporada. Tampoco se lo ha perdido Marta Flich, presentadora junto a Gonzalo Miró de Directo al Grano, otro de los programas de TVE al servicio del sanchismo. Ni Aimar Bretos, presentador de un programa de entrevistas en La Sexta y sustituto de Àngels Barceló en el matinal de la SER Hoy por Hoy. También se apuntaron a la fiesta de la izquierda Marc Giró, que ejerció como maestro de ceremonias; Inés Hernand, que se encargó de animar la fiesta como dj; Andrea Ropero, María Eugenia Rodríguez Palop, Bob Pop y Jordi Évole.

Por momentos, el Festival de las Ideas y la Cultura, con sus presentadores esforzándose por remar en todo momento a babor, quiso tomar la forma de festival del humor, con las gracietas de Évole faltando públicamente al respeto a Iker Jiménez y a su equipo de Horizonte. Es fácil deducir que el tiro le salió por la culata al presentador de La Sexta y que son ellos, Iker Jiménez, Carmen Porter y sus compañeros, quienes tienen motivos para reírse de los comentarios de Jordi Évole.

Desde la izquierda, la mediática y la política, han intentado destruir a Horizonte. Y no solo no lo han conseguido, sino que Iker Jiménez y su equipo son, cada noche, la referencia que buscan más de un millón de espectadores en una cadena como Cuatro para conocer las novedades de los casos de corrupción que envuelven al PSOE, los procesos judiciales a Zapatero, Begoña Gómez, el hermano de Sánchez y las cloacas.

«Lo que es muy importante para mí, en un momento como este, en el que hay un auge peligroso de programas, en este caso de televisión, que intoxican de una manera totalmente descarada», comentó Évole en el Festival de las (pocas) Ideas y la (poca) Cultura. Con esa definición, lo razonable sería pensar automáticamente que se refería a programas de la televisión pública española como Mañaneros 360, con Javier Ruiz; La Hora de La 1, con Silvia Intxaurrondo; Malas Lenguas, presentado por Jesús Cintora; o Directo al Grano, con Marta Flich y Gonzalo Miró. Pero no. Évole quiso reírse de Iker Jiménez y Horizonte con el desprecio añadido de omitir el nombre del presentador y el título del programa.

«A ver, no es muy normal que, en este país, el señor que nos explicaba que venían los ovnis, ahora nos esté explicando la corrupción del país». Los palmeros que le acompañaban y el público de Rivas le rieron la gracieta. Y Évole se creció.

«Con todo el respeto por la sabiduría previa sobre lo paranormal. Pero lo paranormal no puede llevarse a lo normal. Yo sé que ustedes, los que están aquí, ya están convencidos. Han venido aquí porque sabían a lo que venían. Pero si pueden hacer un puerta a puerta entre sus conocidos y decirles: ‘oye, no os creáis todo, que a veces dicen cosas…’. Es que es muy grave lo que está pasando», se lamentó Évole. Podría haberse referido a la gravedad de los casos de Ábalos y Koldo; Zapatero, Begoña Gómez, las cloacas del PSOE... Pero no, para él lo «muy grave» es que un programa de televisión como Horizonte, con un equipo capitaneado por Iker Jiménez, aporte luz y revele las oscuridades que rodean al PSOE y al Gobierno de Sánchez. Otra vez, queriendo faltar al respeto a Iker.

«El programa este del señor que hacía información paranormal es líder de audiencia ahora. No se lo digo en broma. Es líder de audiencia en su franja. Se dicen cosas muy locas en ese programa que al día siguiente están en los bares, en las calles… Estamos absorbidos por una especie de teoría de la conspiración perpetua que yo también intentaría rebajar. Si ustedes ven un programa al que va Aldama, no se lo crean», soltó Évole, que no está precisamente como para reírse de nadie.

El estreno en los cines de su documental con Eduardo Casanova, Sidosa, únicamente lo vieron cinco personas en cada sala donde se exhibió –eso sí que es un fenómeno paranormal– y que ya ocupa el puesto 64 de recaudación en la taquilla de 2026... solo entre las producciones españolas. A pesar de la machacona campaña de promoción en Atresmedia, el documental de Évole y Casanova únicamente lo han visto 2.523 personas.

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