Jordi Évole (izquierda) y Eduardo Casanova (derecha), en el preestreno de Sidosa
Televisión
'Sidosa', el documental de Évole y Casanova que solo han visto cinco personas en cada cine, pasa a Atresplayer
La plataforma de Atresmedia, que produce el documental sobre el VIH junto a la productora de Évole, estrenará Sidosa este domingo
El próximo domingo 10 de mayo Atresplayer estrenará en televisión Sidosa, el documental de Jordi Évole y Eduardo Casanova donde el actor y director revela que tiene VIH y donde se erige en figura para combatir la estigmatización de la enfermedad. «Igual que los maricones nos apropiamos del insulto 'maricón', yo quiero apropiarme de 'sidosa'», asegura Eduardo Casanova en el documental de Atresmedia y Producciones del Barrio, la productora de Évole.
Sidosa llega a la plataforma Atresplayer como paso previo a su emisión en La Sexta y después de su estrepitoso estreno en los cines. A pesar de la promoción de la que ha gozado, del apoyo de un grupo como Atresmedia y de su proyección en 79 cines españoles, el documental solo despertó el interés de 381 personas en España en su primer fin de semana en los cines, entre el viernes 24 y el domingo 26 de abril. En ese período, Sidosa únicamente recaudó 2.900 euros y ocupó el puesto 34 en el ranking de taquilla, con una media de 37 euros por cine y solo cinco espectadores por sala.
Además de coproducir el documental, Jordi Évole guía a Eduardo Casanova en su relato del VIH y en sus conversaciones con activistas y representantes de organizaciones. «Hasta el 87, ¿estamos hablando de siete años de personas muriéndose?», pregunta Casanova a un médico en un momento de Sidosa que aparece en el avance. «Sí, era horrible, de morirse cinco personas en una tarde», recuerda el entrevistado en el documental que dirigen Llúis Galter y Màrius Sánchez.
Uno de esos 381 espectadores que vieron el documental en su primer fin de semana en los cines ha compartido su opinión sobre Sidosa en FilmAffinity, donde otros usuarios también se han mostrado especialmente críticos: «Fui a verla por curiosidad, para ver hasta dónde hemos llegado, y si hemos llegado muy lejos, pero a ningún sitio, porque esta peli no aporta nada al tema, es simplemente ego, victimismo y afán de protagonismo, y por qué no decirlo, poder pillar otra subvención. Cualquiera que haya vivido los 80-90 sabe lo que era el Sida en esa época, y sí hubo unos años de fobia total, incluso pánico, pues coincidió unos años con el auge de la heroína: jeringuillas en los parques, atracos con navaja, falta de información...».