El 21 de diciembre de 1988, el vuelo 103 de Pan Am, que cubría la ruta Londres-Nueva York, explotó sobre la pequeña ciudad escocesa de Lockerbie. La explosión causó 270 víctimas mortales, entre ellas 259 pasajeros y tripulantes, y 11 residentes en tierra. La nueva serie recoge el testigo de Lockerbie, comienza con el incidente y sigue la investigación del asesinato, que finalmente demostró que se trató del acto terrorista más mortífero en suelo británico. «Veintiún países han perdido ciudadanos en este ataque –comenta uno de sus personajes–, así que, inevitablemente, se requerirá un esfuerzo internacional».