Fundado en 1910
Jerry Lewis, Marie Wilson, Dean Martin , 1949

Jerry Lewis, Marie Wilson, Dean Martin , 1949GTRES

Cine

El histórico enfado entre Jerry Lewis y Dean Martin que se solventó en televisión

Pareja de moda en los años 50, estuvieron más de 20 años sin hablarse

Siempre se dijo que Jerry Lewis tenía un enorme complejo de inferioridad frente a Dean Martin. «The playboy and the plutz» -algo así como el galán y el patán-, así les llamaban. Uno era guapo, sofisticado y de humor refinado y urbano, y el otro era histriónico, gritón y burlesco. Hoy hay también un enorme consenso sobre el hecho de que, y así lo dijo el mismísimo Orson Welles, «Dean Martin era el genio detrás de ese show». Algo que Lewis no podía soportar.

Los dos artistas se conocieron en un club nocturno de Atlantic City en 1945 donde ambos estaban contratados, Martin como atractivo crooner de 28 años y Lewis como cómico que hacía tronchantes imitaciones de otros cantantes gesticulando sobre sus canciones (lip-sync). Una noche desastrosa en que el público apenas aplaudía al primero ni se reía con el segundo, el dueño amenazó con echarles si no hacían «algo». Martin volvió al escenario a cantar y Lewis hizo algo insólito y es que se plantó en el escenario y empezó a imitarle. El público empezó a troncharse y a pedir más y partir de ese momento surgió la magia en el escenario donde Martin, elegante y serio, trataba de sortear las bromas caóticas de Lewis que nunca se concibieron como números ensayados, sino como unos accidentes divertidísimos que el público contemplaba en tiempo real.

Dean Martin en una foto de archivo

Dean Martin en una foto de archivoGTRES

Era 1946 y en pocos meses, pasaron de ganar un sueldo modesto en clubs de segunda a llenar el Copacabana en Nueva York y el Ciro's en Los Ángeles. Y así pasaron casi tres años hasta que llegó el curso 1949-50, clave en sus vidas. Primero, porque debutan en la radio con The Martin and Lewis Show de la NBC con el que llevaron su humor profundamente físico a las claves radiofónicas con enorme éxito. Durante cuatro años, su emisión semanal de media hora era escuchada por más de 4 millones de americanos. En paralelo, en 1950 dan el salto a la televisión convirtiéndose en parte de la cantera de presentadores rotativos del famoso The Colgate Comedy Hour donde llegaron a tener más de 30 millones de espectadores por programa.

Que llegara el cine, por tanto, era sólo una cuestión de tiempo. Ese mismo año, el todopoderoso productor de la Paramount, Hal B. Wallis, los fichó en sendos papeles secundarios de My Friend Irma donde, como era de esperar, se llevaron todas las miradas de modo que la productora diseñó para ellos una serie de películas que girarían en torno a su ya conocido humor. A partir de ahí, su éxito fue ya arrollador y siempre en alza. Entre 1950 y 1956 protagonizan 16 películas juntos, entre las que están Vaya para de marinos (1952), ¡Qué par de golfantes! (1953), Artistas y modelos (1955) o Loco por Anita (1956) que hicieron más de 4 millones de taquilla.

Pero a medida que el fenómeno Martin-Lewis crecía, la relación personal y profesional entre ambos, se agrietaba. Y, como en casi todas las rupturas, hay dos versiones. Está la que decía que Martin acabó harto de que la crítica alabase a Lewis como el genio cómico del dúo y le relegase a él al mero papal de acompañante guapo que canta. Y otras que afirman que Lewis acabó harto de que desde círculos más elevados se considerase a Martin como el talento intelectual del dúo y que él fuera un mero cómico bobalicón.

Jerry Lee Lewis, durante un concierto

Jerry Lee Lewis, durante un conciertoAFP

Sea como fuere, Lewis quería más. Y su deseo desenfrenado de control total sobre la producción, guion, dirección y montaje de las películas llevándolas hacia un humor cada vez más infantil y centradas mucho más en su personaje acabó por romper su relación. De hecho, el distanciamiento entre ambos era tan profundo en sus dos últimas cintas, Juntos ante el peligro y Loco por Anita, era sabido que apenas se hablaban fuera del plató.

El 25 de julio de 1956, diez años después de su debut en Atlantic City, Dean Martin y Jerry Lewis ofrecieron su último espectáculo juntos en el Copacabana de Nueva York y anunciaron su separación definitiva.

Durante los veinte años siguientes, cada uno siguió su carrera en solitario. Sendas carreras de éxitos y reconocimientos en los que jamás se vieron ni volvieron a dirigirse la palabra. Veinte años en los que muchos soñaban con un reencuentro, con un último show, con una reconciliación pública. Pero los dos estaban resentidos. Sin embargo, en septiembre de 1976, durante un maratón benéfico organizado por Jerry Lewis en el que participó todo el mundo del cine y la música, Frank Sinatra, amigo de ambos, propició el tan deseado reencuentro en directo. Y es que, sin que Lewis lo supiera, poco después de que apareciera Sinatra en el escenario para cantar, invitó a acompañarle a un «viejo amigo» tras lo que apareció Dean Martin. Un Lewis claramente emocionado ante las cámaras, empezó a reír y se abrazó a su viejo amigo sellando la reconciliación pública.

Aunque nunca más volvieron a actuar juntos, Dean Martin y Jerry Lewis mantuvieron el contacto de forma privada hasta la muerte del primero en 1995.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas