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De la Fuente en El Hormiguero

Donald Trump le dijo a Luis de la Fuente: «Te mereces el Balón de Oro»

El seleccionador nacional de fútbol ha visitado el programa de Pablo Motos tras su victoria en el Mundial

Luis de la Fuente, 65 años, seleccionador y campeón del Mundo de Fútbol, se ha presentado en El Hormiguero con la Copa del Mundo personalizada «Luis de la Fuente 2026», y una sonrisa de riojano que no ha abandonado a lo largo de la noche.

Un tipo sencillo, agradable, simpático y muy profesional en su trabajo. Esa dedicación le ha llevado a formar un grupo, una familia que ha logrado el mayor éxito: El Mundial.

La pregunta de Motos era obligada, pero la respuesta de torero: ¿Cuántas veces has vuelto a ver la final del Mundial? De la Fuente no duda: «Una vez, solo una vez, a ver si la veo más veces y Ferran falla el gol».

Ahora se dedica, además de preparar los próximos partidos de la selección, a pasear la Copa por media España. Sabe dónde hay que estar en cada momento. No ha pasado desapercibida su visita a Ceuta para apoyar a los 'caballas' en estos instantes tan complicados: «Todos los caballas -dijo-son mis ídolos por dar un ejemplo de fortaleza a todo el país. No estáis sólos».

Trump: «Te mereces el Balón de Oro»

Otro momento curioso es cuando De la Fuente descubre las palabras que le dedicó Donald Trump, el presidente americano, cuando se colocó a su lado para salir en la foto durante la celebración del título: «Te mereces el Balón de Oro», le dijo Trump.

Son más de cien personas (jugadores, entrenadores, fisios, etc etc.) las que trabajan diariamente para la selección. «Somos una familia, un equipo. Sus egos son para ponerlos al servicio del colectivo». Los «egos» son difíciles de gestionar, De la Fuente confiesa que no cultiva su ego.

Uno más en su pueblo de La Rioja

La anécdota que le hizo bajar del «estrado» le ocurrió cuando era jugador con 19 años. «Llegué a Haro (La Rioja), mi pueblo, eran las fiestas y aparqué el cochazo que llevaba en la puerta de casa… llamaba mucho la atención. Me llamó mi madre y me dijo: tú aquí, en el pueblo, eres el hijo de la Berti… cogí el coche y lo metí en el garaje. Fue toda una lección».

Su madre, Berta, fue la que crió a los cinco hermanos. Su padre, marino mercante, se pasaba muchos meses en el mar. Su carrera de entrenador se truncó en el Alavés, se vio en la calle y pasó muchos meses sin trabajo. Meditó mucho y entró en las categorías inferiores de la Federación.

Su papel en la Selección de fútbol

Llegó el momento y le entregaron las llaves del primer equipo. No ha defraudado. Conoce a sus jugadores desde hace años y sabe cómo conseguir títulos: «Soy libre, independiente, soy muy feliz. No tengo redes sociales, no leo prensa. Mi teoría -cuenta el seleccionador-es que sólo los mediocres creen en la suerte. Yo no creo en la suerte, creo en el trabajo. Y puedo decir que tengo a los mejores jugadores del mundo y a las mejores personas».

Manejar el grupo es complicado, no todos pueden jugar. El banquillo puede ser una palanca de tensión: «No tengo ningún problema en cambiar a los jugadores. Hay un dato interesante -añade Luis de la Fuente- el 70 % de los goles marcados han sido por jugadores que han salido del banquillo a sustituir a un compañero».

Es contundente cuando algún jugador no se adapta al grupo: «Hablo con él, si veo que no es reconducible… no vuelve a la selección». No tienen dudas de los jugadores que sustituirán a Messi y Crtistiano Ronaldo en el futuro: «Lamin Yamal y Mbappé serán los que destacarán, pero a su alrededor habrá jugadores extraordinarios».

Ya va creando sus propias frases para enmarcar: «Hay que desdramatizar mucho la derrota. Y las finales son para jugarlas, no para ganarlas. Si se ganan, mejor».

Un riojano, casado con una andaluza de Camas, se atreve a cantar en cualquier karaoke canciones de su ídolo Julio Iglesias o en la tribuna en la que se celebró el campeonato del mundo en Madrid, donde se arrancó con «Quijote». «Julio Iglesias-añade-me dijo que lo siga intentando». Y para completar sus cualidades, Pablo Motos le pide que muestre sus bíceps: «Hago 365 sesiones al año. Esto exige constancia, trabajo, esfuerzo, disciplina».