Manifestantes en la plaza de la independencia en Kiev
Los iconos culturales que Rusia le ha robado a Ucrania
Gógol, Mijaíl Bulgákov, Serguéi Prokófiev, Nijinsky o o Malévich nacieron en tierra ucraniana, pero fueron reivindicados siempre como rusos
Nikolái Gógol, escritor de la primera novela rusa moderna, según Fiodor Dostoievsji, nació en territorio ucraniano, igual que otros iconos absorbidos por cultura rusa.
La historia común se remonta a la Edad Media (Kiev es el origen histórico de Rusia), y lo que hoy es Ucrania ha sido parte del imperio zarista o de la URSS la mayor parte del siglo XIX y XX; de ahí que grandes personalidades de la cultura rusa, tuvieran en Ucrania su tierra natal.
Pero la independencia de Ucrania ha hecho florecer un movimiento que busca reivindicar el origen de estos grandes artistas, a cuya memoria no está dispuesto a renunciar su poderoso vecino del Este.
La reivindicación alcanza a Mijaíl Bulgákov, al músico Serguéi Prokófiev, al bailarín Nijinsky o al pintor Malévich, entre otros.
Fue significativo el segundo centenario del nacimiento de Gógol (Soróchintsi, Ucrania 1809-Moscú 1848), en el que hubo una gran polémica sobre el origen del autor de Almas muertas, o al menos sobre la necesidad de destacar su papel en la construcción de la imagen de Ucrania.
Un cosaco ucraniano
Tampoco se olvida una traducción del ruso original al ucraniano de Tarás Bulba en la que se eliminaron referencias como «Rusia» o «patria rusa», en una novela en la que Gógol narra las guerras entre cosacos y polacos, en tierra, actualmente, ucraniana.
«No nos cabe ninguna duda de que Gógol era ucraniano porque sus raíces se remontan a los cosacos ucranianos», dijo el presidente de aquel país entre 2005 y 2010, Viktor Yushchenko al respecto, incluyendo también a Antón Chéjov.
El maestro del relato nació en la ciudad fronteriza de Taganrog en 1860, que hoy es Rusia, pero en algún momento de su historia fue Ucrania.
En el caso de Bulgákov, en Kiev se puede visitar la casa natal del autor de El maestro y Margarita, convertida en museo en 1991, precisamente el año en que Ucrania declara su independencia por última vez.
El médico y escritor nació en 1891 en el Imperio Ruso y murió en 1940 en la Unión Soviética, a la que criticó en su obra, y por la que fue sistemáticamente censurado, aunque mantuvo su vida y su libertad gracias a una relación particular y persecutoria con Stalin, con el que en ocasiones se carteaba.
Prokófiev, Nijinsky, Malevich
Otro ucraniano de nacimiento, el compositor Serguéi Prokófiev (Sóntsovka, 1891) fue también perseguido por constituir un «ejemplo del artista que compone su obra en una torre de marfil», y murió el mismo día que Stalin, el 5 de marzo de 1953, y a pocas calles de distancia.
Precisamente la ciudad del autor de Romeo y Julieta es Óblast de Donetsk, una de las regiones rebeldes cuya independencia ha reconocido Moscú, junto a Luhansk.
El bailarín Vaslav Nijinsky y el pintor abstracto Kazimir Malévich también nacieron en Kiev, capital ucraniana, aunque en una muestra de la complicada identidad de estos territorios, ambos se consideraban polacos por formar parte de esta comunidad froteriza con Ucrania.