15 de agosto de 2022

El escritor Stephen King, durante un tour promocional de la novela 'Doctor Sleep'

El escritor Stephen King, durante un tour promocional de la novela 'Doctor Sleep'Gtres Online

Stephen King, contra la fusión de las grandes editoriales

El consolidado escritor ha acudido de forma voluntaria a testificar en un juicio que trata de impedir la fusión de dos de las cinco editoriales más importantes, Simon & Schuster y Penguin

Él mismo es uno de los escritores más prolíficos del mundo. Stephen King lleva a sus espaldas 64 novelas, cinco ensayos y más de 200 relatos cortos, publicados bajo distintos sellos editoriales. De hecho, sus tres últimas novelas, Fairy Tale (que se publica el 6 de septiembre), La última misión de Gwendy y Billy Summers, han sido publicadas por diferentes editoras). Él conoce perfectamente el mundo de la publicación de libros, quizá porque él mismo ha contribuido a construirlo.
Y por ello se ha sentado en el banquillo de los testigos en un juicio federal antimonopolio este martes, donde ha declarado con su propio testimonio personal. Recordando su propia historia, el escritor de Maine ha presentado un retrato de una industria editorial que se ha vuelto cada vez más concentrada a lo largo de los años, mientras recompensa generosamente sus esfuerzos creativos.
«Mi nombre es Stephen King. Soy un escritor independiente», ha empezado Stephen King su declaración como testigo del Departamento de Justicia de Estados Unidos. El gobierno intenta convencer a un juez federal de que la fusión propuesta de Penguin Random House y su rival Simon & Schuster, dos de las editoriales más grandes del mundo, frustraría la competencia y afectaría las carreras de algunos de los escritores más populares. La fusión, 2.200 millones de dólares, reduciría las llamadas «Cinco Grandes» (Pengin Random House, Simon & Schuster, HarperCollins Publishing, Macmillan y Hachette) a cuatro.
El propio Stephen King ha publicado varias de sus obras con Simon & Schuster. En su testimonio en el Tribunal Federal de Washington, algo inusual en un juicio antimonopolio, relató su biografía de forma paralela a la evolución de las grandes editoriales: mientras el abogado del Gobierno, Mel Schwarz, le guiaba a través de su trayectoria desde autor debutante y desconocido en la década de 1970 y sus relaciones con agentes y editores, Stephen King se centraba en una crítica feroz de la industria editorial.

«Los escritores necesitan dinero para vivir»

Ha sido el propio descontento de Stephen King ante la fusión propuesta lo que le ha llevado a testificar voluntariamente para el Gobierno. «Vine porque creo que la consolidación es mala para la competencia», declaró en el juicio, que se espera que se alargue hasta tres semanas. Del modo en que ha evolucionado la industria, ha señalado, «se vuelve cada vez más difícil para los escritores encontrar dinero para vivir».
King ha expresado su escepticismo sobre el compromiso de las dos editoriales de continuar apostando por libros por separado y de manera competitiva después de la fusión. «Bien podrían también decir que van a tener un esposo y una esposa pujando uno contra el otro por la misma casa», ha lanzado con su habitual estilo sarcástico. «Sería algo muy caballeroso y algo así como ‘después de ti’, y ‘después de ti’», decía sonriendo, gesticulando con un movimiento cortés del brazo.
Stephen King, a su llegada a los juzgados de Washington para declarar sobre la fusión de las grandes editoriales

Stephen King, a su llegada a los juzgados de Washington para declarar sobre la fusión de las grandes editorialesAFP

«Cuanto más se consoliden las editoriales, más difícil será para los editores independientes sobrevivir», tuiteó Stephen King el año pasado para sus casi siete millones de seguidores. Aunque el escritor carece del conocimiento empresarial de otros testigos, es un novelista reconocido desde hace casi 50 años y sabe bien cuánto ha cambiado la industria: de hecho, algunas de sus antiguas editoriales fueron adquiridas por empresas más grandes. Carrie, por ejemplo, fue publicada por Doubleday, que en 2009 se fusionó con Knopf Publishing Group y ahora es parte de Penguin Random House. Otro antiguo editor de King, Viking Press, era un sello de Penguin que se unió a Penguin Random House cuando Penguin y Random House se fusionaron en 2013.
Stephen King siente una afinidad personal por las editoriales más pequeñas. Aunque continúa publicando con el sello Scribner, que pertenece a Simon & Schuster, ha escrito novelas de suspense para la independiente Hard Case Crime, como Joyland o Later. Hace años, la editora le pidió que contribuyera con una nota publicitaria, pero King se ofreció a escribir una novela para ellos, Colorado Kid, publicada en 2005.
Si uno mira los datos, el propio Stephen King probablemente se beneficiaría del acuerdo entre Penguin Random House y Simon & Schuster, pero tiene un historial de favorecer otras prioridades más allá de su bienestar material.
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