Las momias de Guanajuato
El Gobierno de López-Obrador acusa de maltrato a un Museo porque se le desprendió el brazo a una momia
Es la última y delirante iniciativa de la larga batalla del Estado mexicano por custodiar los cuerpos que pertenecen a la ciudad de Guanajuato desde su descubrimiento
Un caso sorprendente se ha dado en la ciudad de Guanajuato, en México. El Instituto Nacional de Antropología e Historia, bajo el auspicio del Gobierno presidido por López-Obrador, ha acusado al Gobierno conservador de la ciudad de maltrato porque a una momia expuesta se le ha desprendido un brazo durante unas remodelaciones.
La historia tétrica (y conocida) de los cuerpos es que fueron enterrados a principios del XIX y desenterrados a partir de 1865 porque sus familias ya no podían pagar las precios de los enterramientos. Cuando los cadáveres salieron de nuevo a la luz se descubrió que estaban momificados de forma involuntaria debido a su estancia en criptas con un subsuelo seco y rico en minerales.
El relato de la izquierda
Los cuerpos momificados, más de 100 entre hombres, mujeres y niños, se muestran en el famoso Museo de las Momias de Guanajuato desde 2007, año de su construcción, aunque desde su progresivo descubrimiento en 1865 estos pudieron ser visitados en las catacumbas de la misma ciudad. Cualquiera diría que el revisionismo omnipresente de López-Obrador alcanza hasta a los muertos, pero esta vez como si estuvieran vivos, en una suerte de revisionismo espeluznante.
Sala de momias en Guanajuato
Lo que parece subyacer de toda esta truculenta historia es que el relato de la izquierda pretende prevalecer. En Guanajuato gobierna el partido Acción Nacional, el enemigo del Partido del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) de López- Obrador. El partido del presidente argumenta que las momias son patrimonio nacional y por lo tanto objeto de su gestión, y Acción Nacional dice que las momias son suyas. El contraataque de los gubernamentales ha ido por vía del Instituto Nacional de Antropología e Historia, quien acusa al museo de no haber seguido los procedimientos correctos durante las remodelaciones, razón por la que se le desprendió un brazo a uno de los cuerpos.
La momia más pequeña del mundo
Desde hace años acusan al museo de falta de capacitación después de que el mismo museo lleve a cargo de las momias más de un siglo y medio, desde mucho antes de que el Instituto fuera creado. Así que el partido y el Gobierno de López-Obrador no han debido de encontrar una última forma mejor de tratar de conseguir sus propósitos que a la manera de siempre, o al menos la habitual en todos los ámbitos, que es acusar a los expertos de Guanajuato no solo de falta de preparación, sino ya directamente de maltrato, que en estos tiempos es mucho más efectivo para avanzar, incluso, parece ser, aunque se trate de una momia.