Una edición antigua del 'Quijote'
¿Un gigante o un molino? Trucos para acercarse por primera vez al ‘Quijote’
Leer por primera vez una obra como la de Miguel de Cervantes puede imponer, pero con estos consejos se facilita la lectura
Miguel de Cervantes culminó con las dos partes de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha su obra cumbre y una de las más grandes de la literatura universal. Críticos y expertos han reconocido su influencia siglos después de la publicación de sus libros.
Algunos incluso destacan al autor como el inventor de la novela moderna por el retrato psicológico que hace de sus personajes.
Cervantes presenta a su protagonista, en la primera parte, como una persona que va entrando poco a poco en el mundo de la ficción y perdiendo el contacto con la realidad. En la segunda parte, el proceso se invierte.
La obra es conocida en todo el mundo y ha contado, a lo largo de los más de cuatro siglos que han pasado desde que se imprimió por primera vez, con millones de lectores a los que la historia de don Quijote ha cautivado.
No obstante, han pasado, efectivamente, más de 400 años de su publicación. Y es una obra extensa, dividida en dos partes. Esto puede hacer que el lector moderno, que nunca se ha atrevido a acercarse al Quijote, sienta ciertas reticencias sobre empezar a leerlo.
Por ello, aquí van algunos consejos que permitirán disfrutar sin miedo de una de las grandes obras de la literatura universal.
Ediciones modernas, comentadas o lectura acompañada
Comenzar a leer el Quijote en alguna edición antigua puede ser todo un reto. Por ello, preferir una versión más moderna puede ser una buena opción para iniciarse en las peripecias de Alonso Quijano.
Sin ir más lejos, el escritor Andrés Trapiello publicó una revisión de la obra adaptada al español moderno.
Si se desea optar, en cambio, por una edición más antigua, existen algunas comentadas, con notas a pie de página que ayudan a comprender expresiones, referencias y los juegos de palabras de los que está plagado el libro.
Leer es una actividad solitaria por definición, es el lector el que se enfrenta, solo, a la obra que está leyendo. Sin embargo, para afrontar una lectura que, en principio, puede resultar un reto, puede ser buena opción unirse a un club de lectura.
Con esto, los lectores podrán comentar, según van avanzando en la historia, pasajes, imágenes o diálogos y compartir la experiencia.
Conocer (o no) el contexto de Cervantes
Miguel de Cervantes tuvo una vida llena de aventuras. Participó en la batalla de Lepanto, fue capturado… Saber la azarosa existencia que llevó el autor del Quijote ayuda a comprender mejor su obra y le aporta más valor.
Además, Alonso Quijano fue un caballero andante. El libro parodia las novelas caballerescas tan típicas en la época y ofrece una mirada sarcástica e irónica a la literatura de su tiempo.
Este es otro punto importante: el humor. La obra está trufada de situaciones cómicas y satíricas. Una forma de enfocar la novela que puede facilitar su lectura es olvidarse de los 400 años que pesan sobre ella y centrarse en pasárselo bien con la ironía de la que hizo gala Cervantes.
Una lectura pausada y con apoyo de películas y series
No hace falta terminarse el Quijote en dos días si se acaba de empezar. Tampoco en una semana. Se debe disfrutar de su lectura, por lo que no hay que «obligarse» a terminarlo cuanto antes.
Por el contrario, una manera de facilitar la tarea es plantearse objetivos cortos, que se puedan conseguir fácilmente.
Por ejemplo, un capítulo por día, o 20 o 30 páginas diarias. Esto se puede adaptar en función de las necesidades que se tengan.
Por último, el Quijote es una de las novelas que cuenta con más adaptaciones cinematográficas. Se puede acompañar las sesiones de lectura con un capítulo de alguna serie que plasme las peripecias del protagonista o de alguna escena de una película.