El ministro Urtasun en el Congreso de los Diputados
Cultura premia a una revista infantil valenciana favorable a la inmersión lingüística y con contenidos LGBT
Los Premios Nacionales de Fomento de la Lectura han galardonado a ‘Camacuc’, famosa por su clara tendencia en cuanto al uso del valenciano como lengua vehicular
El fallo de los Premios Nacionales de Fomento de la Lectura, que se ha dado a conocer esta misma tarde, ha galardonado a la revista infantil valenciana Camacuc, íntegramente publicada en valenciano y conocida por sus reiteradas peticiones de establecer dicha lengua como vehicular en la educación.
De hecho, desde la editorial de la revista se mostró firme apoyo a la iniciativa Familias por el valenciano, que se describe como «familias que queremos que nuestros hijos e hijas estudien en valenciano dentro de la enseñanza pública. Exigimos a la administración pública que garantice este derecho, en peligro con la normativa actual».
No sólo pidieron apoyo para esta plataforma, sino que también le dieron publicidad recientemente en una de sus viñetas, en la que, en la puerta de un colegio, familias cantaban las alabanzas de la educación en valenciano porque «abre muchas puertas» y es «superútil».
Camacuc también ofrece una buena dosis de adoctrinamiento en ideología LGBT para los más jóvenes. Por esta labor de «revista didáctica», según la define el comunicado de Cultura, el ministerio la ha premiado, junto con el Festival Internacional Estación de las Letras de La Rinconada (Sevilla), con 30.000 euros del bolsillo de todos.
No es la primera vez que el ministerio de Urtasun, fan declarado de la revista, premia a la editorial que la publica. Ya en diciembre del año pasado le concedió la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes.
Los «méritos» de Camacuc, según el ministerio son «el carácter didáctico y la defensa de la lengua y de la cultura propia (…). La presencia en escuelas, institutos, bibliotecas y hogares, así como su catálogo editorial, han convertido a la revista valenciana (…) en un referente imprescindible para la promoción de la lectura y en un espacio de creatividad y de normalización lingüística para muchas generaciones de niños y de niñas».
Requisitos para ganar un premio del Gobierno
Los últimos galardones que ha concedido el Ministerio de Cultura parecen tener una lista de requisitos que hay cumplir. El más importante, la ideología izquierdista. Entre las personalidades distinguidas con la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes se encuentra, por ejemplo, Eva Hache.
Otro ejemplo es la editorial La Uña Rota, hogar de Bob Pop, conocido por sus opiniones en contra de Isabel Díaz Ayuso, o Juan Mayorga, que trajo a Madrid la obra Altsasu, que se llevó el Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural de 2025.
Urtasun, por otro lado, concedió el Premio Nacional de Periodismo Cultural a Rosana Torres, colaboradora de El País que fue tristemente célebre por insultar a José Luis Martínez Almeida, alcalde de Madrid, por su aspecto físico. Su agravio le valió incluso la crítica de Manuela Carmena.
No hace falta retroceder mucho para volver a sustentar este argumento: si no eres de izquierdas, no hay premios. En octubre del año pasado, el Premio Nacional de Narrativa recayó en Raúl Quinto. Otros 30.000 euros para un escritor obsesionado con la extrema derecha y con Israel.
Y sobre las tablas el escenario no es muy diferente. El Premio Nacional de Literatura Dramática recayó en María Velasco, autora de obras como Talaré a los hombres sobre la faz de la tierra, donde abordaba temas como el «ecofeminismo».