El grupo Status Quo en un concierto
Cinco canciones que a todo el mundo le suenan pero cuyo título desconoce
Recopilamos cinco himnos de la música rock y pop que todos hemos tarareado sin saber cómo se titulan ni el grupo que los compuso
Una vez que se han publicado, las canciones no pertenecen a los artistas, sino a sus seguidores. El arte tiene la ventaja de que es de servicio público. Cuando el respetable comienza a corear un riff o una melodía o a cantar una letra, el tema ya es suyo. Y eso es lo mejor que le puede pasar a un grupo.
Por ello, hay algunos que no necesitan presentación. Nada más sonar los primeros acordes se nos enciende la bombilla musical y sabemos exactamente qué están tocando. Es el caso, por ejemplo, de Satisfaction, de los Rolling Stones; Sweet child o’mine de Guns and Roses o Yesterday, de los Beatles.
Y estos tres son solo una pequeña muestra. Son himnos famosos que han trascendido a los grupos que los compusieron y han pasado a formar parte del imaginario y de la vida de millones de personas.
Pero hay casos en los que, aunque la melodía y el acorde sean mundialmente conocidos, por la razón que sea (presencia en películas y series, repetición en la radio o incluso un meme), el nombre de la canción o del grupo no son tan famosos. Por ello, aquí van cinco ejemplos de temas que a todos se nos han pegado y no sabemos de dónde.
1. Whatever you want, de Status Quo
Quizá el inicio de esta canción no sea lo que más ha calado en el público. Los primeros segundos son un acorde difuso de guitarra eléctrica que parece que no va a conducir a nada especial. Pero lo hace, vaya que sí lo hace.
Basta con esperar un poco para escuchar uno de los riffs de guitarra más famosos de la historia del rock. Todos, en algún momento, hemos tarareado la melodía de Whatever you want. Ahora ya sabes a quién pertenece la pegadiza canción.
2. Seven nation army, de The White Stripes
Este tema es el paradigma de las canciones que todo el mundo ha coreado. Se usa en estadios de fútbol, en Moto GP o en Fórmula 1 para celebrar goles o victorias. La razón de su éxito radica en su simpleza: son solo siete golpes de guitarra y un ritmo de batería interminable.
Y ya está, con eso Seven nation army se ha convertido en símbolo de celebración, en gargantas al rojo que corean, quizá sin saberlo, uno de los riffs de guitarra más famosos del rock de este siglo.
3. Serenade, de Steve Miller Band
Suenan varios rápidos y conocidos acordes que al público español le evocan a una especie de mayor Tom perdido en el espacio que jugaba al póker con su ordenador por la soledad cósmica en la que se encontraba. No obstante, en vez de «he visto una luz», así, en español, en la voz de Carlos Tarque de M-Clan, suena un verso en inglés.
Resulta que Llamando a la Tierra es una versión (más que meritoria, por cierto, porque Tarque imita el timbre de Steve Miller) de Serenade.
4.Joker and the thief, de Wolfmother
Esta canción se ha utilizado hasta la saciedad en películas. Tanto, que casi se desgasta de tanto usarla. Pero la energía que desprende el tema hace que sea imposible de erosionar. Porque energía es la palabra que define al riff introductorio de Joker and the thief.
Un gran homenaje al Thunderstruck de AC/DC, la canción más conocida de Wolfmother es una invitación a ponerse las pilas y a imitar el rápido movimiento de los dedos por el mástil de una guitarra imaginaria cada vez que se escucha.
5. Baker Street, de Gerry Rafferty
Aquí todo es calma. La melódica voz de Gerry Rafferty acaricia los oídos del público mientras toca la guitarra. Pero la calma llega después del éxtasis, porque el solo de saxofón más famoso de la historia ya nos ha llevado a las puertas del Cielo.
Y cuando el saxo repite, las puertas se abren de golpe. El elegante sonido del instrumento se eleva por encima de todo, también del tiempo, para hacer las delicias de los afortunados oyentes, a los que todavía les queda el solo de guitarra eléctrica.