Fundado en 1910

El ministro de Cultura, Ernest UrtasunEFE

Wokismo de Urtasun para los museos de América y Antropología: decoloniales, antirracistas e interculturales

El Ministerio de Cultura priorizará el discurso ideológico frente a la finalidad científica y de conocimiento de ambos museos

La transformación del Museo de América y del Museo de Antropología (ambos ubicados en Madrid) son el gran proyecto de legislatura del ministro de Cultura Ernest Urtasun.

El proyecto, planteado como piloto para un posterior desarrollo en los demás museos estatales, busca convertir ambas instituciones en museos decoloniales, antirracistas e interculturales, dejando el componente científico de ambos museos de lado para priorizar un discurso ideológico y adoctrinador.

Así lo explicó Ángeles Albert, directora general de Bellas Artes y Patrimonio Cultural, durante la rueda de prensa con motivo del inicio de los trabajos de transformación.

Según señaló, ambos museos padecen una visión eurocéntrica que históricamente ha marcado su concepción y discurso, visión que habría que superar.

El proceso, informa Efe, culminará previsiblemente en el verano de 2028, y aspira a adoptar una perspectiva decolonial, antirracista, intercultural y contemporánea, lo que supondrá una revisión crítica del enfoque tradicional de ambos museos.

El Ministerio de Cultura subraya que el propósito es «abrir la mirada y contemplar la realidad desde múltiples puntos de vista», cuestionando los fundamentos ideológicos sobre los que se construyeron estas instituciones, ligadas desde su origen a una visión hegemónica de la historia y del conocimiento, asegura Ángeles Albert.

La actualización del Museo Nacional de Antropología, fundado en 1875 como el primer museo dedicado a esta disciplina en España, contará con una inversión de 4,4 millones de euros.

Su nuevo discurso destacará el vínculo entre el nacimiento de la antropología y el colonialismo decimonónico, condenando la mirada eurocéntrica que marcó la génesis del museo.

Entre los temas centrales que recogerá la nueva propuesta expositiva están el extractivismo, el esclavismo, los procesos de evangelización y la legitimación científica de estructuras de poder.

Un proceso en el que el carácter científico con el que se concibió en origen el museo dará paso a un discurso ideológico acorde con la agenda de los partidos de izquierda.

La nueva exposición permanente se articulará en tres partes: la primera, titulada ¿Cómo miramos?, explorará los orígenes de la disciplina y su relación con el colonialismo. Le seguirá ¿Cómo podemos? Habitar el mundo, una sección dedicada a cuestiones contemporáneas como la sostenibilidad, las migraciones o la identidad cultural.

Por último, ¿Cómo proponemos? Remediar el presente: laboratorios de imaginación social buscará convertir el museo en un espacio activo de pensamiento colectivo, en el que diversos colectivos y comunidades puedan compartir sus visiones sobre los retos actuales, como la emergencia climática o las desigualdades globales.

Perspectiva de género

En paralelo, el Museo Nacional de América, cuya creación data de los años 40 del siglo XX, emprenderá también un ambicioso proceso de renovación con un presupuesto de 9,2 millones de euros.

En el Ministerio se lamenta que la reforma acometida en los años noventa omitió aspectos cruciales como la perspectiva de género o el impacto de la esclavitud, vacíos que se pretenden corregir en el nuevo proyecto, elementos que no solo se incorporarán al nuevo discurso expositivo, sino que serán el pilar del nuevo Museo de América.

El rediseño museográfico del Museo de América se organizará en cuatro grandes bloques. El primero, Imaginarios, abordará cómo se construyó la imagen del continente americano a partir de las colecciones europeas.

El segundo, Personas y seres, pondrá el foco en cómo se ha representado a los habitantes de América desde una visión colonizadora. A continuación, Dominaciones y resistencias destacará el papel de los pueblos originarios y de las comunidades invisibilizadas en los procesos históricos de conquista, colonización e independencia.

Finalmente, Cosmovisiones y saberes ofrecerá una mirada hacia el conocimiento ancestral, la diversidad cultural y el futuro del continente, integrando las voces de los pueblos indígenas.

Junto a estas secciones, ambos museos contarán con espacios dinámicos abiertos al diálogo, donde se celebrarán charlas, ciclos de conferencias y actividades centradas en el pensamiento indígena, los movimientos antirracistas y las nuevas narrativas culturales.

Con esta iniciativa, el Ministerio de Cultura pretende convertir estas instituciones en lugares de reflexión crítica y en plataformas de diálogo intercultural.