El presidente de la firma Numismatica Genevensis, Frank Baldacci, muestra el centén segoviano
Una moneda española del siglo XVII se subasta en Ginebra por más de dos millones de euros
La moneda es un centén de oro (cien escudos) de tiempos de Felipe III
Un centén segoviano fechado en 1609 ha batido un nuevo récord en la numismática occidental al ser adjudicado este lunes por 2,4 millones de euros en una subasta celebrada en Ginebra. La cifra, que triplica el precio alcanzado en una puja anterior celebrada en 2009, lo convierte en una de las monedas más valiosas de Europa Occidental.
El precio final, incluyendo las comisiones, ascendió a 2,8 millones de francos suizos, lo que equivale a unos 3 millones de euros o 3,4 millones de dólares. Así lo comunicó la firma suiza Numismatica Genevensis, organizadora del evento, que tuvo lugar en el Hotel Mandarin Oriental de la ciudad helvética.
La pieza, una singular moneda de oro de cien escudos acuñada durante el reinado de Felipe III (1578-1621), partía con un precio de salida de 2 millones de francos suizos (2,1 millones de euros).
Tras tres pujas, alcanzó los 2,3 millones de francos (2,4 millones de euros) «bajo mazo», en una sesión que culminó con aplausos por parte de los asistentes, entre los que se encontraban coleccionistas y aficionados a la numismática.
Numismatica Genevensis destacó que, hasta la fecha, la moneda más cara vendida en Europa Occidental era una de 100 ducados acuñada en 1629 durante el reinado de Fernando III, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.
Aquella pieza fue subastada este mismo año por 1,95 millones de francos (2,11 millones de euros), cifra ahora superada por el centén español.
A nivel global, sin embargo, el récord absoluto lo ostenta una moneda estadounidense de 20 dólares de 1933, vendida en 2021 por más de 18 millones de dólares (15,4 millones de euros).
De dimensiones imponentes, el centén segoviano pesa 339,35 gramos, lo que lo sitúa como la moneda de oro más grande acuñada en el siglo XVII. Se trata de un ejemplar único conocido, lo que incrementa aún más su valor histórico y coleccionista.
Esta pieza formó parte de la célebre colección Caballero de Yndias, reunida por un coleccionista de origen vasco residente en Cuba, y que fue subastada en 2009 por la casa Áureo & Calicó en Barcelona. En aquella ocasión, fue adquirida por un comprador suizo, y posteriormente pasó a otras manos antes de ser puesta nuevamente a la venta este lunes.
La subasta incluyó también otras cuatro monedas destacadas acuñadas en la ceca de Segovia, una de las más relevantes casas de moneda de la Europa del siglo XVII. Esta institución fue fundada por Felipe II con el objetivo de dotar a la monarquía hispánica de una tecnología puntera en acuñación.
Para ello, el monarca contó con la mediación de su primo, el archiduque Fernando II de Austria, gracias a la cual llegaron a Segovia ingenieros del Tirol, entonces referente continental en la fabricación de moneda.
El centén de 1609 representa la culminación de esos avances técnicos. A pesar de su forma monetaria, no fue concebido para la circulación habitual. Su propósito principal fue simbólico y diplomático: los Austrias lo empleaban como obsequio de prestigio en contextos de relaciones internacionales.
Su valor facial, equivalente a 100 escudos, representaba una suma desorbitada para la época. Con ella, se podía adquirir el trabajo de varios años de un jornalero o comprar hasta tres mulas, un animal de gran valor económico en el siglo XVII. Todo ello refuerza su carácter excepcional dentro del patrimonio numismático español.