Los manifestantes trataron de impedir el estreno de temporada en La Scala de Milán
Manifestantes propalestinos tratan de reventar el inicio de la temporada lírica de la Scala de Milán
Los manifestantes trataron de deslucir la célebre 'Prima' de La Scala que se celebra con motivo de la festividad de San Ambrosio, patrón de la ciudad
Un centenar de personas se congregaron este domingo ante el Teatro de La Scala de Milán, en el norte de Italia, pocas horas antes del inicio de la temporada lírica, en una doble manifestación que combinó reivindicaciones en defensa de la cultura y muestras de apoyo al pueblo palestino.
El acto de protesta transcurrió bajo un fuerte dispositivo de seguridad que incluyó agentes antidisturbios, sin que llegara a coincidir en ningún momento con los asistentes que se disponían a presenciar la célebre inauguración de temporada, conocida como la ‘Prima’ de La Scala, uno de los hitos más relevantes del calendario cultural italiano, celebrado cada 7 de diciembre, día de San Ambrosio, patrón de la ciudad.
En esta edición, la prestigiosa institución milanesa da comienzo a la temporada con la representación de la ópera rusa Lady Macbeth del distrito de Mtsensk, obra del compositor Dmitri Shostakóvich.
La parte de la movilización centrada en Palestina se distinguió por la presencia de numerosas banderas palestinas y pancartas que criticaban el rearme y los gastos destinados a la defensa.
En este contexto, se reclamó también la libertad de Mohamed Shahin, imán de la ciudad de Turín, sobre quien pesa un decreto de expulsión.
Simultáneamente, decenas de trabajadores del ámbito cultural, convocados por la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL), salieron a las calles para denunciar la precariedad laboral y los bajos salarios que afectan al sector, así como para expresar su rechazo al nuevo código del espectáculo impulsado por el Gobierno que lidera la primera ministra Giorgia Meloni.
Entre los manifestantes se encontraba un grupo de músicos y coristas de La Scala que, pese a su participación en la función inaugural de la tarde, entonaron cánticos a modo de protesta, expresando así su rechazo a las políticas culturales promovidas por el Ejecutivo.