Fundado en 1910

El Museo del Romanticismo cierra temporalmente sus puertasEuropa Press

Adiós (de momento) al Museo del Romanticismo: ¿de qué nos priva Urtasun con este nuevo cierre?

El inesperado y extraño cierre del Museo del Romanticismo anunciado por el Ministerio de Cultura priva a Madrid de uno de sus museos más bellos y admirados

Cierra el Museo del Romanticismo, oficialmente, por «revisión general del estado de sus instalaciones» después de que, informa el Ministerio de Cultura, se detectaran «algunas deficiencias en el edificio en una inspección técnica rutinaria».

El cierre temporal del Museo del Romanticismo priva a los madrileños de uno de sus museos más curiosos, dedicado a la conservación, como si de una cápsula del tiempo se tratara, de la cultura, la sociedad y la vida isabelina de la España de la segunda mitad del siglo XIX.

La sala del billar del MuseoEuropa Press

El Museo del Romanticismo nos trasladaba a la época de Bécquer, Espronceda y Larra, a los años del despertar nacional de España tras la guerra de la Independencia, las revoluciones liberales, las contrarrevoluciones absolutistas, el aroma de los cafés, los sonidos de sus tertulias y la efervescencia cultural que daría pie al considerado Siglo de Plata de la cultura española.

Es comprensible que un museo así no gustara al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, pues no encaja con su proyecto woke para los museos dependientes de su ministerio. En las colecciones del Museo del Romanticismo no había espacio para discursos decoloniales, feministas y multiculturales.

El Museo del Romanticismo recrea fielmente las estancias de una casa señorial del siglo XIXEuropa Press

Pero ¿de qué priva Urtasun a madrileños y visitantes al cerrar el Museo del Romanticismo? El Museo del Romanticismo, ubicado en un palacete del siglo XVII situado en el número 13 de la calle San Mateo de Madrid, cuenta con más de 17.000 fondos de diferente tipología: pintura, estampa, dibujo, escultura, artes decorativas, mobiliario, instrumentos musicales, fotografía…

Cuenta también un una Biblioteca que alberga un valiosísimo Archivo Histórico con más de 4.000 fondos documentales, además de 15.000 volúmenes.

El objetivo del Museo es difundir los elementos que caracterizaron la sociedad isabelina y el período cultural conocido como el Romanticismo, que alcanzó a todas las artes pero que se expresó, principalmente, en la literatura y en la pintura. Cronológicamente, el Romanticismo se sitúa entre 1833 y 1868.

El museo nació a partir de una donación particular del Marqués Benigno de la Vega-Inclán, y se completó con fondos procedentes del Museo del Prado y la donación del marqués de Cerralbo, cuyo grueso se expone en el Museo Cerralbo.

La gran obra maestra del museo es el retrato del Papa San Gregorio Magno, obra de Francisco de Goya.

El Papa San Gregorio Magno, de GoyaMuseo del Romanticismo

El museo cuenta con más obras maestras: la Escena en el desierto, de Francisco Lameyer y ejemplo de pintura orientalista tan admirada en el siglo XIX como denostada por el izquierdismo de hoy por considerarlo arte colonial.

Destaca también el icónico retrato de la reina Isabel II, obra de Federico de Madrazo, además de mobiliario isabelino único, una valiosa colección de armas, el billar o el piano de cola obra de la prestigiosa casa parisina Pleyel y que perteneció a la mismísima reina.

Pero lo que realmente hace espectacular este museo es la recreación de las estancias típicas de un palacio del siglo XIX: los dormitorios, los salones, las salas de música con espectaculares pianos y arpas, la sala de billar, las bibliotecas, las galerías de antigüedades…, y su maravilloso jardín, ejemplo único en Madrid de jardín Romántico, donde hasta hace poco se ubicaba un café, recreación fiel de lo que eran los cafés de la alta burguesía en el siglo XIX.

El cierre del Museo del Romanticismo, por su precipitación y la falta de información, más que las pocas líneas del comunicado difundido por Cultura, es tan extraño como preocupante. O bien es el resultado de la desidia de un Ministerio que ha permitido que uno de sus museos más preciados se deteriorara hasta el punto de obligar a un cierre precipitado, o se busca privar a la ciudadanía de una institución cultural que contradecía abiertamente la agenda woke del gobierno de Sánchez.