Bad Bunny convierte el Super Bowl en una reivindicación de la identidad latina ante millones de espectadores
Bad Bunny convierte el Super Bowl en una reivindicación de la identidad latina ante millones de espectadores
El artista puertorriqueño reivindica la herencia hispana en Estados Unidos con una puesta en escena cargada de símbolos culturales y mensajes de identidad en el mayor escaparate televisivo del país
Con el grito de «¡Qué rico es ser latino!», Bad Bunny transformó este domingo el escenario del Super Bowl en una reivindicación abierta de la herencia hispana en Estados Unidos. En el evento deportivo más visto del país, el artista puertorriqueño desplegó una actuación cargada de símbolos culturales, referencias a su isla natal y mensajes de identidad, diversidad y pertenencia.
El cantante abrió el espectáculo con Tití me preguntó, vestido con un traje blanco que evocaba una equipación de fútbol americano y portando un balón, una imagen que marcó desde el inicio la fusión entre cultura estadounidense y raíces latinas. A continuación, interpretó Yo Perreo Sola, tema de su álbum Yo Hago Lo Que Me Da La Gana (2020), convertido en un himno contra el acoso.
Uno de los elementos centrales de la puesta en escena fue la ya habitual «casita», réplica de una vivienda típica de Puerto Rico, integrada en el escenario y convertida en punto de encuentro de una celebración colectiva. En su interior aguardaban numerosas figuras del mundo de la música, el cine y el entretenimiento, desde Cardi B y Karol G hasta Pedro Pascal, Jessica Alba, Young Miko y David Grutman. Lady Gaga y Ricky Martin fueron los únicos artistas que compartieron protagonismo vocal con Bad Bunny durante el espectáculo.
Bad Bunny convierte el Super Bowl en una reivindicación de la identidad latina ante millones de espectadores
«Buenas tardes California, mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio», se presentó el artista antes de interpretar Mónaco. «Si hoy estoy aquí es porque nunca dejé de creer en mí y tú también deberías creer en ti, vales más de lo que piensas», afirmó ante un estadio abarrotado.
La actuación incluyó escenas de fuerte carga simbólica, como una boda entre lo que se presume una persona migrante y un ciudadano estadounidense, interpretada como una alusión a la diversidad social del país. El segmento concluyó con Bad Bunny desapareciendo en el interior de la casita mientras sonaban los acordes de Gasolina, de Daddy Yankee.
La sorpresa llegó cuando, tras la salida del puertorriqueño, irrumpió en el escenario Lady Gaga, vestida con un traje azul y acompañada por una orquesta tropical, para interpretar Die With a Smile junto a una banda de salsa. La cantante cedió el foco justo antes del inicio de Baile Inolvidable, uno de los momentos más celebrados del espectáculo.
El estadio Levi’s de Santa Clara volvió a estallar cuando sonaron los primeros acordes de NUEVAYoL y Bad Bunny reapareció en escena para entregar simbólicamente un premio Grammy a un niño que seguía la retransmisión junto a su padre.
Bad Bunny convierte el Super Bowl en una reivindicación de la identidad latina ante millones de espectadores
Sentado en una silla blanca similar a la que aparece en la portada del álbum Debí tirar más fotos, Ricky Martin se sumó al espectáculo para interpretar Lo que le pasó a Hawai, en un escenario ambientado como una plantación de bananos. La actuación estuvo salpicada de imágenes reivindicativas: residentes de zonas humildes de Puerto Rico bailando reguetón, postes eléctricos rodeando al artista mientras ondeaba la bandera de su país al cantar El Apagón, y la presencia del sapo concho, anfibio endémico puertorriqueño en peligro crítico de extinción, convertido en símbolo recurrente de su gira.
El cierre llegó con las únicas palabras pronunciadas en inglés durante toda la actuación: «God bless America». Acto seguido, Bad Bunny enumeró países del continente americano mientras sobre el escenario aparecían las banderas de todas las naciones de Hispanoamérica, culminando una actuación que convirtió el Super Bowl en un escaparate global de la identidad latina.