Volumen de la 'Ortografía española' de la RAE
La RAE difunde una guía para poner punto final al mal empleo del punto y coma
El uso del punto y coma ha traído, y trae, de cabeza a los hablantes de español, muchos de los cuáles se siguen preguntando para qué sirve y cuando hay que usarlo. La RAE quiere poner fin a las dudas
De entre las muchas dudas que, prácticamente a diario, atenazan a los hablantes de español hay una que está tan generalizada que casi se puede decir que es la prueba de la existencia de una conciencia común entre usuarios de una lengua: ¿cuándo y cómo hay que emplear el punto y coma?
El uso de este signo de puntación se ha explicado infinidad de veces, pese a lo cual se sigue empleando mal en los escritos en castellano.
La Real Academia Español quiere poner punto final a las dudas al respecto y ha difundido una breve guía explicando su uso.
En una de sus recomendaciones diarias, la FundéuRAE explica que la razón por la que el punto y coma genera tantas dudas respecto a su uso correcto se debe a que «es de aplicación más subjetiva».
La guía explica que «el punto y coma se emplea para separar los miembros de enumeraciones que presentan de por sí comas.».
De ese modo, «mientras que en la enumeración ‘Habló con el presidente, la vicepresidenta y varios ministros’ se usa coma porque los elementos son sencillos, en el siguiente caso se utiliza punto y coma: ‘Habló con el presidente, que volvía de una reunión; la vicepresidenta, que tenía muchos compromisos, y varios ministros, a los que fue viendo a lo largo del día’».
Además, «se mantienen los puntos y coma aunque solo presente puntuación interna uno de los miembros: ‘Habló con el presidente, que volvía de una reunión; la vicepresidenta, y varios ministros’».
También se emplea el punto y coma para separar a los miembros de enumeraciones presentadas en una lista «cuando los miembros tienen cierta complejidad, pero no funcionan como enunciados autónomos con pleno sentido. Cada miembro se escribe en minúscula y el último se cierra con punto».
La FundéuRAE menciona el siguiente ejemplo:
— irnos ya a la playa;
— llamar para ver si van a acompañarnos;
— preguntar si alguien sabe algo.
Por otro lado, «ante las conjunciones pero, mas y aunque se recurre al punto y coma cuando la oración que sigue no es ni demasiado corta (se usa la coma) ni demasiado larga (se utiliza el punto)».
Por ejemplo, «La próxima actividad será la pintura; pero, de momento, hay que esperar pacientemente aquí hasta el siguiente turno».
Por último, «el punto y coma puede vincular dos oraciones o segmentos que mantienen una relación de sentido. Dicha relación no es ni muy fuerte (aparecería en su lugar una coma) ni muy débil (se recurriría al punto)». Por ejemplo, «Volvió y no dijo nada; probablemente, tuvo un mal día».